Las amplias y frondosas ramas de un árbol de Moras, que dio sombra durante décadas en el cruce de la estación de ómnibus de nuestra ciudad, han sido cortadas para utilizarlas como leña, entristeciendo esto a muchos por los daños causados hacia un árbol que simboliza parte de la cultura de nuestra ciudad.
Este crimen ecológico, sucedió cuando hace unos días amaneció mutilado, con todos sus pedazos repartidos por el suelo, evidencias del crimen realizado.
Hay ordenanzas que prohíben la tala indiscriminada de árboles, más cuando se trata de estas especies que hacen al patrimonio histórico de nuestra ciudad.
Lamentable que esto suceda frente al Centro de Monitoreo e Inspección General del Municipio. La destrucción de este árbol histórico es una síntesis perfecta de la política ambiental del municipio.
Hay un descontrol absoluto en el manejo del arbolado urbano y poca o nula ganas para preservar las especies añejas que forman parte del paisaje natural de nuestra localidad.
La pregunta es ¿Tomarán cartas en el asunto?