Hacia una catástrofe electoral

Así califico el periodista de La Nación Carlos Pagni, lo que se viene desde el punto de vista político al Kirchnerismo en el orden nacional y por arrastre a los distintos gobiernos.

La inflación galopante del 7 por ciento cada mes, la inseguridad reinante, las peleas internas en el Gobierno, las discusiones entre Nación y Provincia genera un descontento en toda la población que desaprueba en un 70 por ciento la gestión de Alberto Fernández.

El oficialismo se sigue mostrando como una bolsa de gatos. Tal es así, que el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, criticó al gobernador y dijo que: “Es un profundo desconocedor de lo que sucede”, además de recalcar que ya hay más de 6 mil efectivos de fuerzas federales en GBA. Todo ello perturba los planes electorales en la Provincia donde las últimas encuestas ubican a Axel Kiciloff con 7 u 8 puntos abajo de Juntos por el Cambio.

La Provincia está en riesgo y cunde el pánico en el Frente de todos. La gestión de Massa que solo ha puesto parches a la inundación generalizada no ha permitido aportar tranquilidad y su performance desde el punto de vista electoral también tiene rechazos de hasta un 65 %. Por lo que los candidatos del Frente están limitados a mantener el piso electoral del 28 o 30. Todo indica, según los consultores que la derrota es irremediable. Y así también ocurre en el Distrito.

Ianuantuony quien sería el candidato no levanta. Una encuesta realizada recientemente en Mechongue por el oficialismo lo ubica perdiendo por más de 20 puntos, y en Gral. Alvarado la tendencia en contraria a los intereses oficialistas. Patricio Hogan que conoce el efecto arrastre de la elección general no se arriesga a una derrota y dejaría que sea el actual Intendente que lleve al oficialismo a perder el Gobierno. De esta forma se preserva para una nueva instancia. Así como tuvieron el efecto arrastre en otras elecciones, ahora el mismo es en contra, elucubran en el entorno del ex Intendente.

La situación económica local le juega al Intendente como un lastre que no puede acomodar. La utilización discrecional de los recursos para cuestiones electorales y políticas comprometen a los funcionarios de ley. Rendiciones de cuentas sin aprobar, presupuestos también sin tener el consenso del Concejo Deliberante, el Tribunal de cuentas que señala deficiencias, hace que se vaya complejizando el Gobierno de Ianuantuony y una derrota en pocos meses los llevaría a un estado de desesperación.

El desgaste de tantos años, el deterioro de los funcionarios, la crisis política general, la incontrolable inflación a nivel nacional no ayudan a remontar una previsible perdida de la elección. Este panorama es el que prevalece en la sociedad local que también se ve influida por el estado general de la economía, la seguridad, lo social y los avances de determinados sectores que tienen posiciones fundamentalistas y que hacen temer a otros sectores sociales. Por ello, la conclusión de Carlos Pagni, es que una catástrofe electoral resulta lo más probable que ocurra en el mes de agosto y octubre de 2023.