Por Hector Damian Toraf (estudiojuridicotoraf@gmail.com) Abogado- Derecho Deportivo
El futbol es el deporte por excelencia en este mundo globalizado, su práctica trasciende géneros, edades, estatus social, pero no siempre fue así, las mujeres que querían desarrollarse en este deporte vieron cercenados sus derechos por muchos años y no fue fácil transitar esas épocas en donde predominaba la voz y el mando del hombre.
Realizando una mirada retrospectiva hacia el pasado, y tomando como eje central la obra del Dr. German E. Gerbaudo “El marco Regulatorio del Futbol Femenino”, podemos observar en las distintas citas históricas las primeras evidencias de la mujer en el deporte, comenzando el recorrido por la dinastía Han con su juego Tsu Chu, siguiendo por los juegos de pelota en Francia y Escocia en el siglo XII, y más cercano en el tiempo, en el siglo XIX, con la implementación de normas que suprimieron la violencia y facilitaron la incorporación de la mujer al juego, finalizando este periodo en el año 1892 con el primer partido de futbol femenino en Escocia.
La historia marca que el primer club de futbol femenino fue el British Ladies Football Club fundado por Nettie Honeyball en el año 1894, conformado por mujeres de la clase media alta inglesa. La historia marca que su primer partido lo juegan en el año 1895 en Crouch End (barrio de Londres) y dividen el equipo en dos, ya que no había-en ese entonces- rivales, es por eso, que conforman dos bandos, por un lado, estaba el Norte y por el otro el Sur, saliendo victorioso el norte por 7 a 1.
El apogeo del futbol hace que muchas mujeres se vuelquen a practicar este deporte y es por mucho tiempo (más precisamente durante la Primera Guerra Mundial) que tiene su auge, pero este avance hace que una parte de la sociedad -mas precisamente los hombres- no vean con buenos ojos que las mujeres estén jugando al futbol, por lo cual la Federación Inglesa (FA) en 1921 prohíbe el futbol femenino, tildando de inapropiada esta práctica para la mujer. Esta prohibición genera que las mujeres se agrupen y formen la English Ladies Footbal Association generando una lucha incansable contra la FA, que llevara décadas.
Esta prohibición trasciende fronteras y toman el mismo camino que la FA, Francia, Canadá, Italia y Brasil; pero la lucha continua y las mujeres no bajan los brazos, no se quedan inmóviles ante tanto cercenamiento de derechos y es por eso que en el siglo XX, mas precisamente en 1970 se crea en Turín (Italia) la Federación Internacional de Futbol Femenino (FIFF) que servirá para dar envión al futbol femenino, generando que varios países levanten y eliminen la prohibición de jugar al futbol a las mujeres.
Después de un largo tiempo, en el año 1980 la casa madre del futbol mundial, la FIFA, reconoce oficialmente al futbol femenino, y con el desarrollo de la practica en el año 1991 se disputa en China el primer mundial de la categoría donde triunfa la selección de Estados Unidos, marcando un hito histórico en el deporte, iniciando así, un tiempo nuevo para las mujeres futboleras.
La Confederación Sudamericana de Futbol en el año 2015 crea en el seno de su organización la Dirección de Futbol Femenino a cargo de Lorena Soto (ex jugadora) de nacionalidad paraguaya y en año 2016 se establece que aquellos clubes de futbol que no tengan en sus filas equipos femeninos no podrán participar de competencias internaciones, generando así una nueva conquista de derechos.
La República Argentina toma nota de todos los avances a nivel mundial y en el año 2019 -más precisamente el 16 de marzo- la Asociación del Futbol Argentino (AFA) y Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA) incorporan al Convenio Colectivo de Trabajo 557/09 a las jugadoras, profesionalizando la actividad y dándole un marco legal.
A modo de ejemplificar podemos mencionar: la incorporación al futbol femenino como categoría profesional; mínimo de contrato -registrar como mínimo 8 contratos profesionales, hoy en día el numero asciende a 15-; sueldo básico -es el equivalente a un sueldo de un jugador de la Primera C masculino-; registración de contratos; vigencia de contratos; aportes y contribuciones -la AFA obliga a ingresar a la obra social los aportes de las futbolistas como así también la cuota sindical a la FAA-; etc.
Ahora bien, esto no es todo ya que meses después, en octubre del 2019 se publica en el boletín de la AFA el acuerdo 5717 de fecha 31/10/2019 denominado “Régimen de la Relación de Trabajo de la Futbolista Profesional”, que regulará aspectos específicos de la actividad, como por ejemplo, la protección de la maternidad de las jugadoras como así también la prohibición de la practica mientas dure el embarazo y el despido de la futbolista, entre otras cuestiones más.
Con respecto a la FIFA, el futbol femenino se incorporo al Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores (RETJ) mediante la circular 1743 del 14 de diciembre de 2020, que entra en vigor el 1 de enero del 2021, la cual trajo varias modificaciones a saber: Reconocimiento de la estabilidad contractual en situación de embarazo de las jugadoras -art. 18 quater-; Servicios a prestar por la jugadora embarazada -art. 18 quater-; Pago del salario durante la baja por maternidad -art. 18 quater inc. 7-; Protección especial ante la rescisión contractual en etapa de embarazo -art. 18 quater inc. 3 ap.B-.
Como podemos observar para las mujeres la práctica del deporte y más precisamente el futbol fue una cuestión de lucha, y es por esa lucha de siglos, que hoy podemos avizorar un futuro más prolifero para el futbol femenino. Ver con el amor y la dedicación de practican este hermoso deporte, nos hace pensar que ninguna lucha es en vano y que los derechos que se conquistan son los que perduran en el tiempo.
Todavía queda mucho por hacer, pero será cuestión de tiempo la igualdad en toda su plenitud.