Francisco Molina, el hombre sensación y gol de Gimnasia y Esgrima de Jujuy

Pancho llegó de la mano de Marcelo Vázquez pero nunca pudo encontrar regularidad en el 11 titular. Con el arribo de Módolo más el alejamiento del Pulga, se le abrieron nuevas puertas, quien a base de confianza, hoy no solo responde con goles sino que es fundamenal en el andamiaje del primer equipo Lobo. Llegó a la «Tacita de Plata» con tres ascensos y sueña con el cuarto. El paso de Francisco Nahuel Molina, por Mesa Deportiva.

Gimnasia tuvo una primera ronda bastante irregular, siendo muy cuestionado por su juego y la falta de eficacia, sobre todo cuando jugaban de visitante, aunque esa situación se pudo revertir. En esta segunda parte del certamen, cosecharon 10 puntos de 12 posibles, un buen promedio para meterse en la lucha y soñar.

El mediocampista goleador de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, Francisco Molina, analizó el gran presente que le toca vivir en lo personal y con el grupo en el campeonato de la Primera Nacional. Considera que el cambio de sistema y ser un equipo más intenso, los llevó a obtener buenos resultados y encontrar una identidad de juego.

“Vine con Marcelo Vázquez, jugué las dos primeras fechas de titular y después alternaba, no estaba cómodo de doble 5 o interno, mi posición es mas por afuera, volante o falso 9. Hoy encontré regularidad, era lo que necesitaba, tratar de sumar minutos, estamos en una buena situación, contento por el presente”, manifestó el Pity.

Necesitaba jugar, para eso me entreno, hoy encontré la titularidad y la estoy aprovechando al máximo. Estamos bien, creo que a Módolo le está funcionando el sistema táctico 4-4-2, tenemos más jugadores en la ofensiva, igual no hay que volverse loco y tener los pies sobre la tierra

“Encontramos una solidez defensiva, antes nos convertían los primeros 15 minutos, hoy mantenemos el arco en cero, generamos más chances de goles, el grupo está bien y creo que este es el camino, si bien falta mucho trataremos de mantenernos arriba”.

 Le costó adaptarme a la posición: “soy más ofensivo que defensivo, me cuesta el retroceso, por eso no me ponían. Los últimos años venía jugando de falso 9 y me había olvidado de retroceder, pero bueno, por suerte pude adaptarme, el técnico me pidió que baje a darle una mano a los mediocampistas y eso trato de hacer, me siento bien físicamente”.
 
Es uno de los goleadores del equipo: “gracias a los delanteros que se matan con los centrales y a uno le queda la pelota para definir. Es lindo convertir, en lo personal me llena de orgullo y más que el gol sirva para sumar de a tres”.

«El DT nos pide siempre intensidad, un equipo corto pero intenso, eso nos llevó a corregir muchas cosas«

De esta manera, “el oso” Molina se convirtió en una pieza clave en la formación de Gimnasia, una topadora que se lleva puesto todo por delante y encima hace goles. Sin dudas, su mejor presente, pero nada es casualidad, ya que es un futbolista que tiene tres ascensos en su espalda y toda su experiencia se ve reflejada en la cancha.