Escuchar mucho y predicar poco

Padre Hugo Segovia
Por Padre Hugo Segovia.

Padre Hugo Segovia

El Padre Luigi Giussani, fundador de Comunión y Liberación, un importante movimiento de espiritualidad, tiene expresión sumamente interesante: “la única condición para ser siempre verdaderamente religioso es vivir intensamente la realidad”.

Nos ayuda a desbaratar la opinión de aquellos que ponen el acento en una espiritualidad alejada, cuando no divorciada, de la historia.
En estos meses en los cuales el tema recurrente, cuando no excluyente, es la pandemia del corona virus si bien a primera vista el confinamiento parecería colocarnos al margen de la historia nos está mostrando los desgarramientos de la sociedad y esperamos contribuya a promover una inserción real en la realidad.

Así como, hasta el cansancio, escuchamos las opiniones de muchos expertos he querido compartir con los lectores las voces de algunas figuras a las cuales conocemos y hasta consideramos como de la familia por su trabajo artístico.

Lamento sí que es muy escasa la atención que los medios al alcance de todos otorguen tan poco espacio a las expresiones nuestras y rescato la oportunidad que el canal Cine Ar brinda
alpasar, cada semana, dos de los estrenos de nuestra producción que aun siendo abundante es tan poco conocida porque somos muchas veces esclavos de los vericuetos de la exhibición.

Y lamento también que muchas de las opiniones que me han llamado la atención ignoren los parecidos con el pensamiento rico y sabroso del Papa Francisco el cual, por otra parte, hemos visto y escuchado tan criticado impunemente.

Me pregunto cómo hacer para que, sin ningún ánimo propagandístico, se puede originar un encuentro enriquecedor para unos y para otros.

VIVIR LA REALIDAD

Andrea Ricciardi nos dice que “tal vez la obligada distancia física paradójicamente ha hecho descubrir que la felicidad es un pan para comer juntos y que no nos salvamos solos”.

Escucho a Muriel Santa Ana recordar que cuando ensayaba una obra, Leonor Manso que la dirigía le dijo que si no le pasaba todo lo que tenía que pasar al personaje, era mejor que no lo hiciera. Era poco antes del estreno: “Yo creo que es esta misma mirada implacable, en la exigencia positiva no en las que paralizan ésos son maestros, esas voces autorizadas,verdaderos cimbronazos, en los que te quedas sin piso, sin esos maestros me han pegado de lo lindo”.

Rodrigo de la Serna recordaba “Okupas” del año 2000: “va a seguir existiendo hasta que no cambie el paradigma que margina y condena a la miseria a millones de personas. Hasta que no aparezca una nueva versión de la humanidad más justa o una, quizás peor no va a cambiar. La humanidad más justa o una, quizás peor no va a cambiar. La humanidad está en una rotonda y estamos viendo por dónde salimos, cuál de las cuatros salidas es la menos mala”.

Por su parte Carola Reina dice: “muchos, al principio, vimos a este tiempo como un momento propicio de reconexión, de reflexión sobre lo que estamos haciendo en nuestra vida, el tiempo que perdíamos en un montón de cosas. A todos nos desfrivoliza un poco, nos saca de la huevada, nos lleva a un punto más profundo, al hueso directo.

Muchas veces estábamos en un proyecto y pensábamos en el siguiente, nadie estaba en el presente y ahora lo primero que la gente se pregunta es cómo está. Podemos capitalizar todo esto, la naturaleza, la solidaridad, la conciencia por el otro. Y por el otro lado, es el momento de manejar las asociaciones, de estar ocupado y no preocupado, todo lo que los maestros nos dijeron sobre estar en el presente, ahora lo entendemos”… “AHORA SOMOS UNOS SERES con las bocas tapadas”.

CON LAS BOCAS TAPADAS

BoyOlmi definía a este tiempo “como un amplificador increíble tanto individual como colectivo. Los procesos de cada uno y de la humanidad están cuestionados. Yo me estaba ocupando de lo que era la comunicación del cambio de paradigmas en relación con la crisis eco social y sostenía que no se trata de una crisis ambiental ni social ni política sino espiritual. Hay que elevar la calidad espiritual de la especie para lo que nos tocaba entonces, para lo que nos toca ahora y para lo que nos tocará.

Hay que empezar a resolver de una forma distinta, entre todos lo de todos con un nivel de conciencia de manada, de grupo en relación con los otros seres, animales y plantas y el equilibrio entre los hermanos que sufren, la diferencia entre ricos y pobres. Mientras tanto, en este cambio de piel, lo estamos pasando todos muy mal”.

“La revalorización de cosas que uno daba por sentado, poder compartir un rato con la familia fuera de la actividad y la locura del ritmo diario”… “sobre todo, gana grado de conciencia el papel de cada uno dentro de la sociedad”… “la experiencia me brinda seguridad pero, a la vez, me produce curiosidad”, reflexiona Abel Pintos.

“Tiempo de escuchar mucho y predicar poco” pedía una teóloga española, Emma Martinez Ocaña y, por ello “esforzarnos como Jesús para hacer creíble y visible a Dios en nuestra vida”. “Hacerlo es hacer posible otro mundo”.