Es indudable el impacto negativo que ha causado en la población la utilización política de las vacunas contra el coronavirus y más precisamente las que fueron dadas con carácter de privilegio a funcionarios políticos, legisladores, amigos del poder.
Ha provocado nada menos que la renuncia del Ministro de Salud por la maniobra descubierta por periodistas de investigación. En las notas periodísticas se hace mención también a que en los Municipios los Intendentes dispondrían de turnos especiales, vacunas especiales para quienes fueran cercanos a ellos.
Ha generado en la población expectativa por saber quiénes han sido los vacunados, que grupos etareos, cuales funcionarios, que empleados. Si se le ha dado prioridad al personal de salud, a las personas mayores de 70 años, a las personas de riesgo y quienes les corresponde , porque se establece la sospecha de que en Gral. Alvarado también hubo privilegiados.
Conocer oficialmente y sin reservas quienes han sido los vacunados, despejaría dudas y los comentarios que circulan en la calle señalando a fulano, a sutano, y a mengano porque fueron vacunados sin tener prioridad para recibirla.
Ya ha caído la épica que se había creado con el tema de la vacunación. Hoy ya nadie cree nada. Por eso al menos que disminuyan el efecto tan negativo en la comunidad y transmitan claramente cuáles han sido las personas que recibieron la vacuna.