La renuncia precipitada del Dr. Joaquin Isaia, frente a la falta de apoyo y de respuestas por el Ejecutivo Municipal ya dejo de ser un secreto. Es por todos conocido que frente al fracaso de la gestión dado el poco respaldo recibido se vio obligado a alejarse para no ser responsable de consecuencias mas dañosas.
Hace quince días de la vacancia en la Secretaria de Salud y aun no ha podido darse con algún ciudadano que quiera hacerse cargo de tan sensible función.
Se ha tentado a algunos, pero todos han dicho que no. Esta en carpeta el nombre del Director del Hospital Dr. Sherbolsky, pero no encuentra demasiado apoyo en la congregación política oficialista.
También en la Dra. Reyes, pero todos la ven como Directora de los Caps y nada mas. Otros nombres han circulado como el de la Dra. Font que esta más para la jubilación que para la Secretaria e incluso el nombre del Dr. Mauricio Besteiro, pero que tampoco habría sido convocado.
Mientras tanto la atención de la salud esta en manos de Frabotta en Otamendi, de Candia en Mechongue, de Sherbosky en Miramar Y hay un gran desconcierto por parte del personal y una ausencia de políticas publicas contundentes en esta materia. Se hace lo que se puede, como se puede y hasta donde se puede.
Y esto no constituye sin duda una política de Gobierno. Lo grave es, que esta en juego la salud publica de la población que se ve afectada por la inexistencia de un plan que se lleve adelante y que garantice mas y mejor atención.
Aun no ha habido ningún comunicado oficial acerca de la cobertura de dicha Secretaría. El tiempo pasa y la salud se deteriora cada vez mas. Y el Gobierno ya no tiene mucho crédito como para dilapidar tiempo y acciones porque todo repercute en una consideración negativa por parte de la sociedad.
Se esperan novedades de una gestión lentificada y pesada en este tema, que la sociedad también espera con expectativa.