“El trato fraternal con el cliente es lo que hace de Don José un lugar especial”

Con más de quince años de trayectoria y una identidad que combina tradición, calidad y trato cercano, la pizzería Don José se convirtió en un punto de referencia de la gastronomía miramarense. En una amena charla con “El Argentino”, su dueña, Mirta Álvarez, analizó cómo impacta este contexto en el trabajo cotidiano del local, qué elige hoy el público que visita la ciudad y cuáles son las claves para sostener un comercio gastronómico a lo largo del tiempo.

Entre porciones para compartir, nuevas tendencias alimentarias y la apuesta constante por la atención al cliente, Don José sigue encendiendo el horno en busca de mantenerse vigente.

– ¿Cómo viene siendo esta temporada de verano para la pizzería en comparación con otros años?

En los últimos años ha ido menguando la afluencia de turistas a nuestra ciudad por múltiples factores. La temporada pasada, a pesar de ese contexto, fue buena: no sufrimos pérdidas, aunque el rédito fue escaso. Este año, en cambio, creo que el balance no va a ser positivo en comparación con el verano anterior. Vemos cómo, año a año, desmejora la cantidad de público y también el nivel de consumo.

– ¿Notaste cambios en el tipo de público o en los hábitos de consumo de quienes llegan a Miramar?

Don José tiene un público cautivo: familias que año a año nos visitan y que mantienen un nivel de consumo bastante definido. Muchas veces son varias generaciones sentadas alrededor de la mesa.

En cuanto a los hábitos, la gente pregunta mucho si las porciones son para compartir. También se notan cambios en los gustos, influenciados por dietas saludables, modas o decisiones personales como el veganismo. Este año, por ejemplo, se impuso la milanesa con fideos, cuando antes la clásica era con papas fritas. Las pizzas más “pesadas”, con muchos ingredientes, están siendo reemplazadas por opciones más livianas y saludables.

– ¿Cuáles son las pizzas o platos que más se piden durante el verano?

Tenemos una carta muy amplia: 58 variedades de pizzas, 10 de empanadas y 5 de calzones. La pizza más pedida es la especial de jamón y morrones; le siguen la napolitana y la súper rellena, sobre todo por una cuestión de saciedad.

Nuestra gran estrella es la pizza de frutos del mar, que con el tiempo se fue convirtiendo en un clásico de la pizzería.

– ¿Qué impacto tiene la temporada alta en el trabajo diario del equipo y en la dinámica del local?

Tenemos un equipo de trabajo consolidado a lo largo de los años, con una relación muy estrecha. Desde la pandemia, el local permanece cerrado durante la temporada invernal: la falta de eventos no permitió mantenerlo abierto todo el año.

La mayoría de nuestro personal tiene otras actividades durante el invierno, y nos reencontramos cada verano en Don José.

– Con tantos años en Miramar, ¿qué sentís que sigue siendo clave para que una pizzería tradicional se mantenga vigente?

Mantener la calidad de los productos y la atención al cliente es fundamental para seguir vigentes después de 15 años de trabajo. También tratamos siempre de mejorar y de ofrecer alternativas, como el menú sin TACC, que tenemos desde hace diez años.

Buscamos que haya opciones para la mayoría de los gustos, pero la atención es primordial. El trato fraternal con el cliente es lo que hace de Don José un lugar especial, al que la gente vuelve temporada tras temporada.

– De cara a lo que resta del verano y al resto del año, ¿qué expectativas tenés para el comercio gastronómico en la ciudad?

Esperamos que lo que queda del verano mejore, que el trabajo sea sostenido todos los días y no solo los fines de semana. En cuanto al futuro, han surgido muchos emprendimientos gastronómicos en Miramar, y eso hace que el panorama sea más prometedor.

Para cuidarlos y sostenerlos, deberíamos contar con una política fuerte de fortalecimiento del turismo. Hay que trabajar, mejorar la atención, brindar buenos servicios y tener buenos representantes. Y no hay nada mejor ni más lindo que ser recibido con una sonrisa.

Creo firmemente en que la inversión privada debe ir acompañada de medidas que hagan todo más llevadero y fortalezcan a Miramar como destino turístico serio durante todo el año.

En nuestras manos está el futuro de Miramar.

Tenemos como respaldo o fortaleza a toda esa gran familia, que no es de sangre, pero que ha formado una red de cariño y pertenencia por nuestra ciudad. Miramar, la ciudad de los niños.

Instagram: @pizzeriadonjosemiramar