El Tomógrafo y la política a contramano de la gente

La semana pasada presenté un proyecto para que el Intendente destine los recursos necesarios para arreglar el tomógrafo de nuestro querido Hospital, roto desde hace ya ocho meses.

Un proyecto de resolución que normalmente, en Comisión en el Concejo, hubiera tenido un trámite sencillo y de rápida aprobación.
Pero no fue así, tanto los concejales del oficialismo como los de la oposición, el PRO y La Libertad Avanza, se negaron a aprobarlo. Contrariamente, lo transformaron en un pedido a la secretaría de Salud para que informe a este cuerpo en que instancia se encuentra el expediente de poner nuevamente en funcionamiento el equipo diagnóstico.
Causas como ésta, son las cosas que me decidieron a involucrarme en política. Trabajar por el bienestar de los vecinos, por encima de todo, sin mezquindades obscenas, con una escala de prioridades que definí durante la campaña. Y el tomógrafo era una de esas prioridades.
Hoy, mi batalla es que el Intendente arregle el tomógrafo roto. Y punto. Y si en ese camino tengo que coincidir con el PJ, el PRO o LLA, no hay problema, porque mi norte es el bienestar de los vecinos.
Hoy me saca la cabeza el egoísmo político: No puedo creer que mis pares “plancharan” un proyecto esencial para la salud de los vecinos, solamente porque alcanzó notoriedad pública a partir de la gestión de nuestro bloque.
Señores concejales ya pasaron ocho largos meses de espera. Señor Intendente la salud de los alvaradenses no puede esperar más. Estamos a su disposición para ayudarlo en este tema prioritario, aún si los concejales de su propio bloque no lo ayudan y el resto de la oposición tampoco.