Por aquellos años, hubo algunos sectores que se manifestaban en contra de que esa propiedad en decadencia donde había funcionado la mítica discoteca “Opus”, y que tenía grandes limitaciones de construcción, se convirtiese en un Teatro.
Sin embargo, el entonces Intendente Enrique Marcelo Honores y su equipo de gobierno, no vacilaron en la firme decisión de destinar dicha propiedad al servicio de la cultura.
Hoy el Teatro Municipal es un orgullo de todos los miramarenses, y un visualizador y captador de talentos, donde han pasado innumerable cantidad de artistas locales y de todo el país. Sin dudas es una fecha de mucha alegría y de gran satisfacción por los logros obtenidos.
Muchas felicidades para todos, especialmente para los que trabajan con amor y pasión al servicio del arte y la cultura.