El recorte de Zona Fría tendrá impacto en todas las facturas de gas

El proyecto impulsado por el Gobierno ya tiene media sanción en Diputados y podría dejar sin descuentos de entre el 30% y el 50% a todos los usuarios residenciales que contaban con dicho beneficio.

Qué cambiará, quiénes conservarían subsidios y cuánto podrían aumentar las boletas en pleno invierno.
Desde 2021, el 100% de los usuarios residenciales de Mar del Plata recibe en las facturas de gas el beneficio de Zona Fría.
En la zona se volvió a instalar la preocupación por la posible eliminación del régimen de Zona Fría. Esta vez, tras dos intentos previos (en la Ley Ómnibus y el Presupuesto 2026), la intención del gobierno de Javier Milei avanzó y obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados. Si el Senado termina de aprobar el proyecto, los 360.000 hogares de la zona perderán el descuento que hoy reciben en sus facturas de gas, un beneficio que alcanza a todos los usuarios residenciales por el solo hecho de vivir en una zona incluida dentro del esquema.
Esta reforma llega, primero, entre múltiples cuestionamientos de la oposición e iniciativas de asociaciones de usuarios. Pero también coincide con el comienzo de la temporada invernal, es decir, la época en la que el consumo de gas aumenta exponencialmente por las bajas temperaturas y el uso intensivo de la calefacción. Y a esto se suma otro punto a tener en cuenta: en paralelo se aplicarán aumentos (aun no definidos) en las tarifas del gas.
El proyecto obtuvo 132 votos a favor, 105 votos en contra y 4 abstenciones en Diputados el miércoles pasado. Propone modificar el sistema vigente: el beneficio dejaría de otorgarse por criterios geográficos y pasaría a concentrarse únicamente en hogares considerados vulnerables desde el punto de vista económico. Además, ya no será sobre el total de la factura, sino sobre la tarifa.
Dentro de algunas ambigüedades o puntos que no parecen estar aún del todo claros, algo concreto es que la zona quedaría excluida de los beneficios del régimen de Zona Fría tal como funciona actualmente.
El régimen de Zona Fría, vale recordar, se creó en 2002 con el objetivo de compensar las diferencias tarifarias en regiones de bajas temperaturas, donde el consumo residencial de gas es naturalmente más elevado.
Durante casi dos décadas el beneficio alcanzó a unas 950.000 familias. Sin embargo, en 2021, a partir de la Ley 27.637 impulsada por el diputado nacional Máximo Kirchner, el esquema se amplió y pasó a incluir a cerca de 4 millones de hogares en todo el país.
Esa expansión incorporó a numerosas ciudades bonaerenses, entre ellas Mar del Plata, Tandil, Necochea y otros municipios que hasta entonces no formaban parte del sistema.
Sin embargo, entre los argumentos del Gobierno nacional para impulsar la reforma, sobresale que aquella ampliación “desnaturalizó” el régimen original y provocó un incremento del gasto del Estado destinado a subsidios energéticos.
Tal como indica el proyecto enviado al Congreso, el Poder Ejecutivo sostiene que muchas de las localidades incorporadas no presentan condiciones climáticas equivalentes a las regiones históricamente frías y cuestionó que hogares de altos ingresos tambien reciban descuentos.
Actualmente, el 100% de los usuarios residenciales de la zona recibe el beneficio de Zona Fría. No importa el nivel de ingresos, el barrio en el que viva el usuario ni su situación patrimonial: el descuento se aplica de manera automática por una cuestión estrictamente geográfica.
Fuentes de la empresa distribuidora Camuzzi confirmaron que en la zona el beneficio implica una bonificación del 30% sobre el total de la factura de gas. En algunos sectores vulnerables, el descuento puede llegar hasta el 50%.
El sistema funciona mediante un fondo fiduciario que se financia con un recargo del 7,5% sobre el precio del gas que pagan todos los usuarios del resto del país.
Según explicaron desde la empresa distribuidora, el usuario beneficiado paga solo una parte de la boleta y el resto es cubierto por ese fondo fiduciario.
Desde el Gobierno nacional utilizan justamente ese mecanismo para cuestionar el sistema actual. El argumento oficial sostiene que hoy existen subsidios cruzados “inequitativos”, donde usuarios de menores ingresos de otras regiones terminan financiando descuentos de hogares de mayores recursos en ciudades incluidas dentro de Zona Fría.
En tanto, según informó el Instituto Consenso Federal, el fondo “funcionó con superávit” durante los primeros años posteriores a la ampliación del beneficio. De acuerdo con datos oficiales del Ministerio de Economía, en 2021 registró un excedente de $16.818 millones, en 2022 de $7.697 millones y en 2023 de $39.213 millones.
Si el Senado convierte el proyecto en ley, todos los usuarios residenciales de Mar del Plata (y otras ciudades) dejarán de recibir automáticamente el descuento por Zona Fría.
Por ende, las facturas pasarán a reflejar el valor pleno del servicio, salvo -y aquí aparece un punto clave de cara a lo que viene- en los casos de hogares que logren mantener subsidios a través del nuevo esquema denominado Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
La principal diferencia es que el beneficio ya no dependerá de vivir en una ciudad determinada, sino de cumplir requisitos económicos y sociales.
Según datos oficiales, el cambio podría afectar a 3,2 millones de usuarios residenciales en todo el país, de los cuales 1,3 millones corresponden a la provincia de Buenos Aires.

Fuente Diario La Capital