El rechazo a la emergencia vial

La situación de abandono de los caminos rurales ha sido una constante durante los Gobiernos del Frente Renovador y Frente de Todos.

Hace más de 15 años que no hay un plan, un programa que prevea el mantenimiento, el entoscado y el cuidado de los mismos para garantizar a los productores la transitabilidad por los mismos.

Tampoco ha habido una inversión en maquinaria vial que permita cumplir con las obligaciones del Estado Municipal que cobra la Tasa Vial y el Impuesto inmobiliario rural.

Todavía se ven funcionar y como pueden las viejas motoniveladoras y algún tractor que arrastra alguna maquina.

El cambio es indispensable en este tema. Una vuelta de página resulta fundamental para terminar con tanta desidia. Por eso se propuso a través del bloque de Juntos por el Cambio un proyecto de declaración de la emergencia vial, que le permitiría al Ejecutivo disponer de gastos más superfluos e innecesarios para este programa del Estado.

Llamo la atención la actitud de los integrantes del Bloque de concejales del Frente Todos que se opusieron, que no acompañaron y obstaculizaron la sanción de una ordenanza que iría en beneficio de los productores rurales y de la población en su conjunto.

La excusa de la pandemia, del mal clima y otros fueron los fundamentos de una oposición inexplicable, que expone a los concejales frente a la comunidad innecesariamente. Porque aparecen votando en contra de una ordenanza que beneficiaría al campo.

Hoy la situación es desastrosa. Las lluvias de la última semana obligaría a declarar ya ZONA DE CATASTROFE, más que emergencia. Todo está intransitable y destruido. No solo los caminos rurales sino todas las calles.

El alivio que hubiera significado la emergencia no fue acompañado por los concejales del Frente de Todos que hoy tienen que explicar porque no apoyan las políticas que tienden a resguardar la riqueza de nuestro campo.