Ya está casi vencido el periodo establecido en la ley orgánica de las Municipalidades para el envió del presupuesto municipal del año 2023 y no ha habido noticias de su remisión para ser considerado, consecuentemente no podrá ser tratado en forma oportuna por el Concejo Deliberante.
Ya hay un claro incumplimiento de las autoridades municipales y un destrato a los ediles que deben controlar y fiscalizar la acción del Ejecutivo. No podrán hacerlo en tiempo y forma. Es incomprensible que con la cantidad de personal que cuenta el Municipio no pueda realizar un presupuesto y enviarlos, evitando irregularidades como la que señalamos.
Pero además de ello lo que estaría evaluando es el tratamiento conjunto con el aumento de las tasas municipales que según se dijo oscilaría el 80% para aplicarle directamente a todos los contribuyentes del Distrito y con ello financiar el excesivo gasto público, la gran cantidad de empleados, la ineficiencia del Estado y los intereses de la deuda que ha asumido y que ya andaría por más de 500 millones de pesos.
Se espera en las próximas semanas alguna información que de previsibilidad a la economía de la comuna y sobre todo certeza a los contribuyentes sobre los montos que le van a aplicar, esperando que la responsabilidad prime en los concejales que son los que deben autorizar cualquier aumento y no sea la comodidad y el desinterés que a veces guía la acción de muchos concejales.