El gobierno quiere bajar la paritaria de Comercio: estado de alerta y rechazo gremial

Desde el sindicato local del sector apuntaron contra la decisión del gobierno: “Es una forma de pisar los salarios de las mayorías”.

El gobierno explicitó su intención de forzar una baja la negociación paritaria de Empleados de Comercio, que fue actualizada días atrás con un acuerdo por tres cuotas de entre 1,9% y 1,7%, y desde el sindicato local salieron a mostrar su rechazo, se declararon en estado de alerta y cuestionaron que no se homologue lo pactado a partir del objetivo del gobierno de que las negociaciones se encaminen por debajo de la inflación. “Es una forma de pisar los salarios de las mayorías”, alertaron.
De un tiempo a esta parte el gobierno de Javier Milei ha atravesado situaciones de conflicto con distintos sectores gremiales al no homologar a través de la Secretaría de Trabajo negociaciones paritarias entre privados y sindicatos que superen determinada pauta impuesta por el gobierno bajo el modelo de su plan de ajuste y “superávit fiscal” a base de cualquier costo.
Y esta vez la situación escaló ya que mostró su rechazo a la reciente paritaria que cerró la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios, en una de las negociaciones que comprende a la mayor cantidad de trabajadores a nivel nacional, entre ellos en Mar del Plata.
Un comunicado del Ministerio de Capital Humano sostuvo el viernes que la Secretaría de Trabajo “está evaluando los términos del acuerdo suscripto entre las partes”, habló de una “dificultad de orden público e interés general en relación con la homologación de la última paritaria del sector” y adelantó que en los próximos días convocará a las partes “con el objetivo de renegociar el contenido, con vistas a alcanzar un nuevo acuerdo”.
Es decir, el gobierno busca que la paritaria se cierre por debajo de la inflación pese a lo que eso representa para los ingresos ya deteriorados de la clase trabajadora.
El acuerdo paritario suscripto el 30 de abril en el sector, después de un marzo que registró una inflación del 3,7%, implicó un incremento total del 5,4% con relación marzo aunque dividido en tres tramos: 1,9% a partir de abril, 1,8% a partir de mayo y 1,7% a partir de junio. Además, y frente a la aceleración de la inflación, se definió el otorgamiento de sumas fijas no remunerativas durante cada mes: $35 mil durante abril, $40 mil en mayo y otros $40 mil en junio.
En ese marco, este lunes el Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica (SECZA) salió a rechazar en conferencia de prensa la postura del gobierno y anunció que ya se declaró en estado de alerta, al igual que lo ocurrido con la federación que en todo el país nuclea a 320 sindicatos.
“Se va a desconocer el llamado y seguiremos insistiendo en el que el gobierno tiene la obligación de homologar las paritarias”, adelantó, en primer término, el secretario general del SECZA, Guillermo Bianchi.
A su vez, repartió críticas para el modelo impuesto por el gobierno de Milei al que caracterizó por ser “de acumulación y distribución en un sector muy privilegiado” con “pequeñas mayorías con altas tasas de ganancias y mayorías expulsadas a los márgenes de la sociedad”.
En esa línea, Bianchi entendió que la decisión de no homologar paritarias se produjo porque el gobierno “ha perdido el control de la economía a partir de la firma con el Fondo Monetario Internacional (FMI)”.