«El estafado muchas veces siente vergüenza y en vez de denunciarlo, lo esconde»

Marcos tiene 31 años, nació y vive en la ciudad de Miramar, estudió varias carreras universitarias que no concluyó y hoy en día trabaja por su cuenta. Sus herramientas laborales son la computadora y el celular. Día a día dedica más de dos horas en revisar sus redes sociales y a comunicarse con sus amigos y familiares a través de WhatsApp.

Usa aplicaciones bancarias, billeteras virtuales, es decir, la tecnología es su aliada, pero no estuvo exento de ser estafado. Si bien, cada vez usa menos “Facebook”, la víctima recibe una solicitud de amistad de una chica muy atractiva que dice llamarse Micaela, tener 25 años y ser marplatense.

Ella comienza la conversación y se muestra interesada de conocerlo. Al segundo día, la charla va subiendo de tono, le pide su número de celular y comienza a enviarle fotos con poca ropa. Marcos lo toma como un pasatiempo que no imagina que pude llevar a hacerlo pasar un mal momento.

Al tercer día, recibe una llamada muy temprano para generar mayor confusión por WhatsApp por lo que puede ver que quién lo llama es un policía. La foto se ve muy real. Amablemente, le explican que tienen en la oficina una denuncia en su nombre que proceden a enviarle en formato PDF, otra prueba de que se trataría de un asunto real.

Marcos pregunta el motivo y le explican que Micaela es menor de edad por lo que sus charlas y recepción de fotos son un delito. Al escuchar esto, la víctima les explica que la chica dijo tener 25 años y que nunca la vio en personas, solo fue contacto virtual. Los policias prosiguen a explicar el delito y dicen que fue la familia de Micaela la que lo denunció.

En ese momento, recibe también un video de la comisaria desde la que dicen comunicarte para demostrar la veracidad de la llamada.

Cuando todo es más confuso, le comunican que desde la comisaria averiguaron que no tiene antecedentes penales por lo que podrían llegar a un arreglo para desestimar la denuncia. En primera instancia continúa la cordialidad, pero cuando Marcos comienza a dudar, la comunicación se acalora.

La cifra a transferir son 300.000 pesos. Sin pensar demasiado pero ya con dudas de si esto era real o no, Marcos les dice que no tiene la cifra pedida que puede transferirles 100.00 pesos. Siguen insistiendo que el tema va a ir a instancias mayores.

Luego, aceptan la cifra con la condición de que mañana envíe el resto del dinero. Le pasan el CBU del supuesto policía y Marcos efectivamente les transfiere los 100 mil pesos. Pero, el mal momento no se termina ahí. Las llamadas continúan durante todo el día. La victima no vuelve a atender, porque al conversar con un familiar de confianza e investigar en internet se da cuenta de que no es otra cosa que es otro tipo de estafa virtual.

Teniendo tantas herramientas tecnológicas a tu alcance y estando en continua exposición con las redes sociales… ¿por qué crees que fuiste víctima de esta estafa?

Porque este tipo de estafas cada vez tienen más trabajo atrás, es decir son cada vez más reales. Nunca había escuchado de este tipo de estafa, quizás porque se trata como un tema tabú. El estafado muchas veces siente vergüenza y en vez de denunciarlo, lo esconde. Todos esperamos que las estafas virtuales tengan que ver con temas más conocidos como que secuestraron a un familiar, o que nos ganamos algo en un sorteo para hackearnos la app de banco, etc. Creemos que los que van a caer en este tipo de estafas son personas mayores, pero nadie esta afuera. Hay que ser precavidos. Yo caí después de que me pasara. Los estafadores usan datos reales, yo investigue el nombre del supuesto comisario a cargo y era real. No son simples delitos, están bien organizados.

– ¿Estabas al corriente de todas las estafas que estaban sucediendo de manera virtual?

Sí, pero nunca había escuchado de esta modalidad. Como decía, creía que algo que podría pasarle a gente mayor que no maneja la tecnología. El tema del supuesto secuestro de un familiar o que un amigo te pide una transferencia con el Whatsapp hackeado, lo escuchamos por todos lados. Creía que nunca podía pasarme.

– ¿Hiciste la denuncia?

La verdad no, porque creería que es una perdida de tiempo. Se que si uno transfiere ya el banco no se hace cargo de devolver la transferencia. Tampoco están bien reguladas este tipo de estafa, es algo muy nuevo.

¿Qué te lleva a querer contar tu historia a un medio?

Que no les pase a otras personas. Con la situación económica actual del país que te pase algo así es fuerte y te desestabiliza por todos lados. Esta gente es cada vez más ingeniosa, por eso hay que prestar atención y ser precavidos. No callarse creo que es una forma de ayudar a todos.

Después de pasar por todo este proceso… ¿qué precauciones vas a tener con este tipo de estafas?

Hay que tener cuidado a la hora de hablar con desconocidos y no tomar todo tan a la ligera. Pensar… si me pide dinero un amigo por qué voy a transferirle a alguien con otro nombre. En la vorágine del día a día nos detenemos poco a pensar y eso hace que caigamos en estas cosas. Nadie regala nada en esta vida, hay que desconfiar. Ser más consciente y en el caso de tener dudas preguntar a gente cercana. Consultar a los medios, salir un poco más de nuestras burbujas cotidianas.Esta historia es real, sin embargo, algunos nombres han sido cambiados para proteger la identidad de sus verdaderos protagonistas.

¿CÓMO DENUNCIAR UN DELITO INFORMÁTICO?

Hace la denuncia en la comisaría o en la oficina receptora de denuncias que corresponda a tu domicilio. Consultá también opciones de denuncia telefónica o en línea en tu ciudad.

-¿A quién está dirigido?

Cualquier persona.

-¿Qué necesito?

Todo el material que tengas disponible para compartir con los investigadores.

-¿Cómo hago?

1-Lo primero que tenes que hacer es la denuncia en la comisaría o en la oficina receptora de denuncias que corresponda a tu domicilio.

Además, podés reportar el caso a la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) enviando un correo a denunciasufeci@mpf.gov.ar.

División Delitos Tecnológicos de la Policía Federal Argentina.Cavia 3350 1° Ciudad Autónoma de Buenos Aires.Tel. 4800-1120/4370-5899.

Correo electrónico: delitostecnologicos@policiafederal.gov.ar

Tienen obligación de tomar tu denuncia.

2-A los fines de resguardar correctamente la prueba, una vez realizada la denuncia, procedé de la forma en que el investigador le indique.

3-Tené en cuenta que ante contenidos de carácter discriminatorio en Internet también podés recurrir al:Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.Avenida de Mayo 1401, CABA. (C1089), Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Teléfono: Línea de Asistencia a Víctimas de Discriminación, Racismo y Xenofobia: 168

Correo electrónico: 0800@inadi.gob.ar.

-¿Cuál es el costo del trámite?Gratuito.

Fuente: argentina.gov.ar