Las localidades del Distrito viven en desastre ambiental. Han pasado años y años, funcionarios que no funcionaron, incompetentes, inidóneos y todo sigue igual.
El Basural de Miramar a cielo abierto con una sentencia de la Cámara de Apelaciones Departamental que condena al Municipio a hacer obras y además le aplica costas en el proceso que tendrán que pagar todos los contribuyentes. Y pareciera que en el Gobierno nadie reacciona, nadie le da importancia. Los funcionarios vegetan y no hacen nada más que defenderse frente a las resoluciones judiciales.
Pero no solo el basural a cielo abierto, sino también lo que evidenciamos la semana pasada en las proximidades de un emprendimiento. Otro gran basural. Y continúa incrementándose con total impunidad de los funcionarios que siguen tirando residuos.
Y Otamendi, cuando no va el camión arrojan la basura donde les quede cómodo. Y Mechongué con otro gran basural que hasta animales muertos, putrefactos contaminan el suelo, el agua y afectan la salud pública.
Insistimos en este tema porque la gravedad del mismo obliga a tomar conciencia y sobre todo medidas y acciones que modifiquen el estado calamitoso en que nos encontramos. De lo contrario nuevamente otra condena judicial hará pagar con creces la incompetencia de los funcionarios, la inacción del Gobierno y serán nuevamente los contribuyentes los que sufran las consecuencias.
Lamentablemente debemos reiterarlo pero el Distrito está viviendo un desastre ambiental como nunca se ha visto. Es un baldón para la actual Administración que de esta manera está jugando con la salud pública de todos y la afectación del Medio Ambiente.