Es muy difícil elegir de entre la multitud de escritos, comentarios imágenes de los medios, que han inundado tantas páginas, tantas filmaciones y todo lo que monopoliza la información en la que hace a la muerte de un Papa y la elección de otro.
Con todo hemos preferido seleccionar un solo ejemplo tal cual nos ha costado mucho en estos últimos meses vivido.
Hablábamos de una inspirada nota debida a la inspiración del responsable de la comunidad de Taizé a la cual reconocimos estar endeudados.
Recordando a grandes trazos los comienzos de lo que seria desde los años de la guerra al comienzo del grupo ecuménico que se ha caracterizado de manera particular por su participación en el Concilio Vaticano II de cuyas sesiones fueron presentes siempre los hermanitos de Taize, elocuente expresión de lo que es el camino ecuménico de la Iglesia aun de cuyas expresiones más destacadas ha sido el Concilio de los jóvenes a todo el mundo que lleva a cabo a los fines y principios del año en los más diversas lugares del mundo.
Sin una expresión de ese espíritu ecuménico que debe destacar a todos los que supera el dolor de la división entre los cristianos que bien podemos llamar escandalo de los cristianos del cual no hay toda la conciencia que merece.
LA POTENTE IMAGEN DE TAIZE
El hermano Alois de Taizé nos brinda en aquellos días expectantes una imagen muy sentida y muy personal, de la que fue la relación del Papa difunto con esa entrañable comunidad y que, en ciertamente querría ser la conclusión nuestra a lo que ha sido el torrente de gracia que el Papa difunto ha prodigado al mundo entero en los diez años de su tarea.
“El papa Francisco, nos dice, ya frágil físicamente, pero dominado por una fuerza interior excepcional que mostraba a las claras que la Iglesia brinda a todos la acogida. La iglesia está al servicio de toda la humanidad, especialmente de los más pobres y vulnerables.
El cambio de época que ha significado Jorge Bergoglio exige nuevas respuestas a la pregunta de cómo anunciar hoy el Evangelio. El comprometió a la Iglesia a responder a ese desafío y fiel a su santo patrono a Asís comenzó destacando “la alegría del corazón” como hizo en particular con “Evangelio Gaudium”. Sin duda que vivió momentos de suma tristeza, pero uno de los aspectos más asombrosos de su persona fue su capacidad para permanecer sereno. Durante una de las primeras preguntas que me permitió fue como conseguía mantenerse siempre así y me contestó que no lo sabía pero que así hacia desde el comienzo de su misión y añadió que le pedía mucho al Espíritu Santo.
FIDELIDAD DE FRANCISCO
Creo que esa fidelidad que la que permitió convocar al Sínodo sobre la sinodalidad, necesitó el coraje de la fe y una gran libertad para convocarlo.
Habiendo sido invitado a participar en las dos asambleas puedo dar testimonio del inmenso cambio que este Sínodo en línea con el Concilio Vaticano II ha hecho pasar a la Iglesia de una concepción piramidal a la imagen de una comunidad de todos los bautizados. En fidelidad a la tradición viva este Sínodo ha abierto las puertas a reformas que harían a la Iglesia más fiel al Evangelio.
Puede ser el acontecimiento más importante para la Iglesia desde el Concilio Vaticano.
Estamos justamente a sesenta y un años de la clausura del Concilio y ello nos da firmeza y disponibilidad unidas para vivir con alegría y ganas de trabajar a la luz de esa fuente y penetrante del Papa que quiso llamarse como el pobre de Asís.










