El camino de Brochero (Padre Hugo Segovia)

Así como en Europa el camino de Santiago es una realidad cultural que atraviesa los siglos y las naciones, nosotros hemos creado aquí en la Argentina, el camino de Brochero.

Esta figura que la Iglesia ha incorporado al catálogo de los santos ya había obtenido una especie de canonización laica desde su misma partida que ocurrió en los primeros tramos del siglo XX,

Una de las muchas películas del año 1940, donde también daba sus primeros fecundos pasos la cinematografía argentina: el director Lucas Demare, director de la emblemática “La guerra gaucha”, película que lo presentó y lo hizo popular entre nosotros.

En esa misma película que pertenecía a un grupo de cineastas argentinos que hicieron fecunda presencia en la historia del cine nacional.

Allí, sin entrar en forma directa en la problemática religiosa, se enfoca todo con estilo de fe cristiana no desconectada de la realidad nacional que sí vincularemos con la política nacional sino como elementos importantes que es preciso analizar con los distintos matices que han jalonado nuestra historia y que no se pueden ignorar frente al hecho de “La guerra gaucha”.

EL CURA GAUCHO

“El camino de Brochero” es una experiencia que abarca la vida cultural, religiosa, popular de la región donde ejerció su apostolado el cura gaucho José Gabriel Brochero pero que trasciende los límites y se hace una iniciativa que tiene alcance nacional.

El obispo de Cruz del Eje, monseñor Hugo Ricardo Araya que es en cierto sentido y por razones geográficas, cabeza de este movimiento ha tenido palabras muy dignas de que las comentemos en este camino que pretende recorrer nuestra columna.

“Brochero, dice, es un hombre metido en la sierra, en el corazón de la tierra. Es una bandera que flamea desde lo alto de nuestras cumbres. Felicitaciones a las gentes de nuestras altas cumbres por haber sido los destinatarios de una misión tan grande de la caridad en la acción, de la fe que muestra en obras… ahí lo vemos arrastrando con su mula los tirantes para que se hiciera la Casa de Ejercicios.

Ahí vemos al cura gaucho que escucha con docilidad al cura, al cura porque saben que no los va a engañar. Vemos a Brochero que descansa apoyado sobre el mango de una pala trabajando con otros en la construcción de un camino y soñando con el ferrocarril que no vendrá a causa de los intereses económicos concentrados y lejos de las periferias … es uno de los mejores frutos, de las mejores expresiones de nuestra tierra es también buena parte de la identidad cultural de nuestra Argentina.

LA VOZ DE LAS PERIFERIAS

Somos argentinos hermanados por Brochero: sean siempre hermanados bienvenidos los que nos visitan, los que peregrinan desde distintos pueblos y ciudades, desde las montañas y las pampas ustedes manifiestan la grandeza de la patria a veces tan compleja y necesitada de encuentros fraternos sin anular las diferencias reconciliadas… se me llena el pecho de alegría por la santidad de Brochero no es intimista concentrada en él, espiritualmente es la santidad misionera, comunitaria y social, la que Brochero nos da para que nos saque de nuestro individualismo de la diversión estéril, de la fácil descalificación del otro, de la crítica agresiva. El será siempre una llamada al encuentro, a mezclarnos, a ayudarnos”

Bienvenido este camino de Brochero, tan Unival y tan argentino a la vez.