Continúa creciendo en Miramar el basural. El depósito de residuos a cielo abierto que está emplazado sobre la ruta 77 pasando Santa Irene constituye un foco de contaminación de gravísimas consecuencias para todos los habitantes de la ciudad.
Han pasado 17 años de esta gestión. En algún momento recibieron fondos para hacer el tratamiento adecuado pero fueron derivados a otros fines. Continuaron pasando los años y lo que existe en una verdadera exposición de una montaña de basura, sin ningún tipo de procedimiento que permita preservar el medio ambiente y no contaminar el agua como se viene haciendo.
En varias oportunidades hemos venido informando sobre esta situación. Sabemos también que los concejales han presentado pedidos de informes y no han recibido ninguna respuesta. No se sabe que competencia tiene el área de Medio Ambiente y si hace algo. Porque uno de los focos más grandes de enfermedad como es ese basural, continúa en peor situación año tras año.
No hay iniciativa alguna por parte del Gobierno para transformarlo, ni modificarlo. Es decir que continuaran aumentando las toneladas diarias que ahí se arrojan y los líquidos seguirán afectando las napas de agua que llegan a la ciudad.
Alguien tiene que hacer algo. La basura nos va a tapar y la enfermedad continuará afectando las familias miramarenses. El basural necesita ya un tratamiento adecuado si se quiere cuidar a las futuras generaciones. Se pueden realizar todas las capacitaciones sobre gestión ambiental y el impacto que produce el desmanejo de los recursos. Pero sino se actúa, las palabras son solo huecas y no conducen nada más que a la politiquería barata.