El análisis del presupuesto realizado por los concejales de la oposición advirtió la existencia de una partida para la compra de un auto cuyo valor es de CUATRO MILLONES DE PESOS ($4.000.000).
Esta información que se hizo pública inmediatamente fue viralizada en las redes sociales y son centenares las críticas que se hacen por esta decisión política de comprar un vehículo de ese valor en un momento de crisis epidemiológica, económica y social.
La verdad no sabemos cuál es la urgencia o la necesidad de que el Intendente tenga un vehículo de alto valor y gama en estas circunstancias, pero el sentido común, la austeridad exigida actualmente, debería hacerlos reflexionar y postergar estas.
Compras para épocas donde la tranquilidad social este asegurada y el crecimiento económico al menos tenga posibilidades de emerger. Ojala reflexionen nuestras autoridades.