El allanamiento en «Escuderos de Cristo». Secuelas

El martes próximo pasado la ciudad amaneció conmovida con un allanamiento realizado por la Policía Federal Argentina en un predio que tiene una Asociación Escuderos de Cristo, de orientación evangélica.

Según los informes que han trascendido procura la atención de personas en situación de calle con consumos problemáticos, pero no cumple con ninguno de los protocolos vigentes en cuanto a salud mental y solo la herramienta que se utiliza en la palabra de Dios. Según se supo las condiciones de habitabilidad don de extrema precariedad.
También se conoció que en el lugar había al momento del allanamiento 28 personas adultas, había tres mujeres que habían ingresado en forma voluntaria .
En la nave principal de predio se halla la habitación con 32 camas. Sobre el lateral opuesto se supo se encontraba una cocina y un comedor sin ventana al exterior y sin ventilación suficiente donde se encontraban entre 12 y 15 ancianos que concurren a modo de Centro de Dia
En función de esta grave situación se conoció a través de las redes sociales una información producida por quienes concurren a ese lugar, habiendo constituido un Centro de Día, que dice lo siguiente: «Esta semana fue allanada la Asociación Civil Escuderos de Cristo en Miramar, en el marco de una investigación de la Justicia Federal por presuntos delitos de trata de personas con fines de explotación laboral y ejercicio ilegal de la medicina. La causa está a cargo de la fiscal Laura Mazzaferri, titular de la Oficina de Criminalidad Económica, Trata de Personas y otros Delitos Complejos de la Unidad Fiscal Mar del Plata.»
Queremos ser claros: este lugar, cuya representante legal es la Pastora Claudia Peyrano, nos abrió sus puertas en un momento muy difícil, cuando el Centro de Día “Las Tertulias” cerró intempestivamente dejando a nuestros familiares adultos mayores sin un espacio de encuentro.
Desde hace dos meses venimos trabajando junto a Claudia, su equipo de voluntarios, jóvenes en recuperación y mujeres en situación de amparo por violencia, en la construcción de un proyecto socio-comunitario que brinde cuidado, integración y participación activa a nuestros familiares.
El 1 de septiembre este proyecto comenzó a crecer: los adultos mayores quieren ir, disfrutan, se sienten cuidados y reciben únicamente amor y acompañamiento.
En solo dos semanas se sumaron nuevos integrantes.
Todo es gratuito: los familiares colaboramos para sostenerlo.
El allanamiento, aunque duro, lo asumimos con serenidad:
Si la Justicia confirma irregularidades, habremos aprendido de un error.
Si no las hay, servirá para despejar prejuicios y darle legitimidad a un espacio que incomoda a algunos sectores que buscan monopolizar el cuidado de adultos mayores de manera paga.
No olvidamos que el cierre de “Las Tertulias” fue, al menos, desprolijo. Desde PAMI tampoco obtuvimos respuestas claras. Pero las familias decidimos no quedarnos calladas: nos organizamos, nos capacitamos y seguimos adelante.
Ayer, nuestros mayores volvieron a sus actividades: festejaron cumpleaños, compartieron y se sintieron parte de una comunidad.
Seguimos más unidos y atentos que nunca, con un solo objetivo:
Garantizar la salud integral y el cuidado responsable de cada uno de nuestros adultos mayores.
Sabemos que los momentos difíciles fortalecen. Este proyecto no solo beneficia a nuestros familiares, sino que también puede abrir un camino para toda la ciudad de Miramar, que merece animarse a construir un lugar mejor.
Gracias a quienes nos apoyan, y también a quienes desean que fracasemos: porque sus críticas nos empujan a ser más claros, más transparentes y más firmes en nuestro propósito.
Nuestros mayores nos enseñaron el valor de la honestidad y la buena fe. Así los seguimos honrando.