Diego Vera: «Si no cambiamos estaremos poniendo en juego nuestras vidas»

El Director de Gestión Ambiental del Municipio de General Alvarado, Arq. Diego Vega, participó de la Audiencia Pública, para exponer la postura de esta comuna sobre el proyecto para una potencial explotación petrolera frente a las costas bonaerenses.

El Director de Gestión Ambiental del municipio de General Alvarado, Diego Vega, participó en el inicio de esta semana de la audiencia pública realizada de modo virtual por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación para exponer la postura de esa comuna sobre el proyecto que busca desarrollar la campaña de adquisición sísmica offshore en la cuenca Argentina norte, en el marco de una potencial explotación petrolera frente a las costas bonaerenses.

Aquí compartimos la presentación del director de Gestión ambiental, Diego Vera.

Mi nombre es Diego Vega; soy arquitecto, cooperativista y asambleísta. Hoy represento al Municipio de General Alvarado como Director de Gestión Ambiental.

La negativa de nuestra exposición está referida al consumo de petróleo “per se”: entramos en un momento de nuestra historia que la cultura del descarte, de lo desechable y lo efímero del “uso y tiro” llega a su fin.

Comenzamos un camino de reducir, reciclar y reutilizar. Dejar de utilizar combustibles fósiles y todos los derivados del petróleo son el comienzo de un camino, la intervención sobre el Mar Argentino nos corre de él.

Los compromisos que tomamos como nación desde el Acuerdo de París en 2015, que entro en vigor en el 2016, donde nos comprometimos junto con el resto de los países miembros de las Naciones Unidas a hacer todos los esfuerzos para limitar el aumento de la temperatura media global por debajo de los 2 grados, es decir, bajar la emisiones de gases de efecto invernadero, que en su mayoría son generados por la quema de combustibles fósiles.

Como también el Acuerdo de Escazú en 2018 donde junto con el resto de los países de la región nos comprometimos al acceso a la información ambiental, participación pública en los procesos de toma de decisiones ambientales y acceso a la justicia en asuntos ambientales, que esta audiencia pública no estaría cumpliendo ya que su carácter de no vinculante hace que todo lo que estamos exponiendo termine en la decisión de funcionarios, y no de la sociedad civil organizada.

Otro compromiso que queremos recordar son los objetivos de Desarrollo Sostenible que también firmamos y trabajamos desde distintos rincones del Estado para poder alcanzar antes del 2030. Los 17 objetivos hablan entre otras cosas en su punto número 7 de la energía asequible y no contaminante: tenemos q seguir impulsando energías renovables, aumentar la inversión en este sentido para permitir un cambio en la matriz energética, de cara a un colapso energético.

El punto 9 (industria, innovación e infraestructura): Construir infraestructura resiliente, promover la industrialización sostenible y fomentar la innovación, reemplazando modelos contaminantes y obsoletos, haciendo pie en el campo de la ciencia, y buscando la sinergia con el planeta que tan distante hemos quedado.

El punto 14, la vida submarina; conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos. Y ésta es la segunda parte de nuestra exposición: tiene que ver con la fauna marina, trasladando la preocupación de diversos grupos de investigación, que nos fueron acercando evidencias científicas que muestran el impacto que tiene la prospección sísmica sobre toda la biodiversidad marina. La zona donde se pretende desarrollar esta intervención es la zona de alimentación de la ballena franca austral. Dicha especie es significativa para nuestra comunidad, desde el punto de vista turístico y cultural.

Una publicación científica del 2020 de investigadores pertenecientes al University College of Cork de Irlanda, luego de modelar sobre 8.000 hs de datos de muestreos científicos y abarcando unos 880.000 km2 en el Atlántico NE, llegaron a la conclusión que la actividad sísmica genera un efecto importante sobre varias especies y su hábitat.

En el caso de las grandes ballenas, se notó una disminución del 88 % en los avistajes mientras que en cetáceos dentados (delfines, orcas, etc.) fue del 53% mientras se realizaba la prospección sísmica, comparándolas con estudios control.

Recordemos que la ballena franca es monumento natural de la Nación desde el año 1984, mediante Ley Nacional N° 23.094/84.

Acciones como las que se pretende avanzar en nuestro mar hacen que no tenga sentido pensar en dichos objetivos y acuerdos, si no cambiamos de una vez y para siempre nuestros hábitos de consumo, nuestras maneras de producir y de relacionarnos, estaremos poniendo en juego nuestras vidas y las futuras generaciones. Muchas Gracias.”