Se percibe inquietud y turbación en algunos concejales de la oposición, que lo manifiestan cada vez que presentan un pedido de informes Y ese estado de ánimo se produce por la falta sistemática de respuestas por parte del Ejecutivo Municipal a los requerimientos que hacen los concejales, lo que se transforma en un “irrespetuoso ninguneo” a la labor del Deliberativo.
Nos señalaban, que ya debe haber decenas de solicitudes que a lo largo del año 2022 fueron ingresando al Concejo Deliberante y que automáticamente en la sesión se envían para su contestación. Pero de esas decenas, solo algunos fueron respondidos. No hay interés en blanquear situaciones, en transparentar la situación, en dar a conocer los hechos que ocurren y que motivan las solicitudes.
Situaciones que han pasado en el hospital municipal, en la Sala de Primeros auxilios de Otamendi, estado de los vehículos, del desarmadero municipal, de las obras contratadas con la empresa del Arq. Izzo, del personal designado, etc., etc., etc. Todos estos pedidos están cajoneados por funcionarios de segundo nivel que reciben la orden de no responder y ocultar la información.
La Ley Orgánica de las Municipalidades establece sanciones cuando no se cumpliere con las obligaciones de todo funcionario, en este caso se trata de pedidos de un Poder del Estado hacia otro para que haga llegar todos los elementos que hacen posible legislar y cumplir el rol de contralor por parte de los concejales.
Sin duda que se trata de maniobras del Ejecutivo Municipal que desmerecen el rol y la función del concejal, que se ve impotente frente a ese tipo de desconsideración. Hasta ahora la perturbación de los concejales se manifiesta en los pasillos, en las reuniones de bloques pero no se ha realizado una presentación ordenada que patentice con claridad este estado de la relación entre ambos poderes del Estado.
Lo que se señala es que están cansados de gastar papel y tinta para que vaya al tacho de basura de los funcionarios. Que eso no ocurra depende exclusivamente de los propios concejales. Lo demás son solo justificaciones y excusas que no debieran permitirse.