Crece el hambre en Miramar

Como consecuencia de la difícil crisis económica que estamos atravesando, debido al aislamiento social obligatorio por el Covid-19, distintas instituciones de nuestra ciudad han decidido colaborar de forma solidaria preparando viandas de comida a familias en situación de emergencia.

A pesar que en las distintas fases de la cuarentena se han ido reactivando distintos sectores de la economía local, aún la situación en nuestra ciudad, sigue siendo muy compleja. 

En un entorno en el que el confinamiento por coronavirus ha provocado que numerosas personas hayan perdido su trabajo, condenando a las que eran más vulnerables a hacer colas para recoger comida a las puertas de las asociaciones de vecinos o las parroquias de las iglesias, o bien a acudir a los comedores sociales para comer caliente, por lo menos una vez al día, esta problemática va en crecimiento y así lo cuenta Luciana González, quien cocina tres veces por semana junto a otras siete personas a familias en situación de vulnerabilidad.

“Nosotros comenzamos en el mes de abril, cocinando para 284 familias y en lo que va del mes de mayo, el número creció a mas de 340. La mercadería la compramos con dinero que aporta solidariamente la comisión del de “Los Gauchos del Sur” y también lo que aportamos todos los que estamos trabajando. La comunidad de Miramar es muy solidaria y nos ayudan con donaciones, como la panadería “La Baguette”, que nos da el pan para poder repartir a las familias. Vemos que al extenderse la cuarentena, cada día que pasa se hace más difícil sobrevivir, sobre todo para aquellas familias que no pueden generar ingresos diarios; la gente necesita comer”, nos comentó Luciana.

Lo cierto es que, coronavirus mediante, la demanda de alimentos en los barrios más necesitados está desbordando la capacidad de respuesta del Estado. Las organizaciones e instituciones que trabajan con la comunidad todos los días son las que están tratando de acaparar esa demanda, complementando la ayuda que destina el gobierno nacional y municipal a la población más vulnerable y marginada.