Contratapa de la Antología “Mujeres de ceniza y otras poesías” de Mariana Boh

«Y se le ha dado al hombre el más peligroso de los bienes, el lenguaje… para que muestre lo que es…» Hölderlin

Como un refugio a la intemperie de sosiego, así este libro, se nos ofrece en un abrazo cálido que contiene y protege del frío desolador.

 En momentos en que todos carecemos de tiempo para vivir y corremos repitiendo el ritual de una existencia aciaga, la aparición de una antología de poesías es siempre una brisa de esperanza.

Poetizar como un llamado a la reflexión, como un momento en que el alma se detiene y parece recordar ese fuego sagrado que la habita.

Poetizar para amasar el barro de la forma primigenia. Deambular por grafías y textos buscando la palabra precisa. Deambular en búsqueda del ser.

Ser en estado de poesía. Una maravillosa invitación a ver la vida con ojos renovados, a detener el paso y contemplar, a latir con el latido que habita en todas las criaturas vivientes.

Ser poesía, o simplemente ser.