Una situación enojosa se vivió en la coalición Juntos para el cambio en la última sesión del Concejo Deliberante. Todo fue por la compra en SEIS MILLONES DE PESOS ($6.000.000) de una camioneta último modelo NISSAN para un funcionario municipal.
Según se supo todos los concejales habían coincidido en no aprobar dicha operación ya que existían otras prioridades, hay camionetas que sobran para los funcionarios y ademas 34 funcionarios tienen sus vehículos afectados, es decir que cobran una suma de dinero por utilizarlos.
En la última reunión de comisión el Presidente del PRO Sánchez Charro, había señalado su negativa a la operación coincidente con la UCR y la Coalición Cívica.
Se supo que en una reunión de comisión el concejal Mariano Bove prácticamente le exigió a Sánchez Charro que debía devolverle un favor porque él le había hecho “como cinco favores”. Sánchez Charro callo, no dijo nada en ese momento, pero dejo sobrevolando sospechas y suspicacias.
Sorpresivamente en la sesión del día miércoles 27 el bloque PRO cambia su voto, no da explicaciones y aprueba la compra de la camioneta.
Ello produjo la reacción de concejales de la UCR que recriminaron la postura y dejaron entrever alguna situación no clara o no transparente.
Así sucedieron los hechos que fueron observados con preocupación por quienes no quieren entuertos, negociaciones espureas y ocultas, a espaldas del pueblo.