Comunicado de MAPA

Hoy despedimos a un hombre bueno. No a una figura pública ni a un nombre famoso, sino a alguien que estuvo siempre cuando hizo falta estar.

Walter Romero, de Abandonaditos de Chapa, partió de manera inesperada, demasiado pronto, con menos de cincuenta años y un corazón que dio hasta el último latido por otros.
Ayudó sin preguntar, sostuvo en silencio, tendió la mano en los peores momentos y nunca miró para otro lado.
Su casa fue refugio, su vida estuvo al servicio del cuidado.
Los perros no eran una tarea:
Eran su familia. Vivían con él, dormían adentro, porque su refugio era su propio hogar y su hogar era un acto de amor constante.
Quedan entre quince y veinte vidas que hoy sienten su ausencia, como la sentimos nosotros.
Esta pérdida es irreparable. Duele en lo personal, duele en lo colectivo, duele en todo el proteccionismo.
Nos deja devastados, con angustia y el corazón roto, pero también con la certeza de que su paso por este mundo sumó humanidad.
Gracias, Walter, por estar, por ayudar, por cuidar más a otros que a vos mismo.
Tu ausencia pesa, tu ejemplo queda.

MAPA MIRAMAR