Comenzó la campaña de vacunación a los Adultos Mayores

La escuela Nº1 de Miramar ya funciona como centro de vacunación. Personal de salud y mayores de 70 años concurren a aplicarse la Sputnik V en el edificio, divididos en postas.

En la escuela Nº1 de Miramar funciona desde este jueves como centro de vacunación contra el coronavirus, a donde cualquier persona inscripta previamente para recibir la vacuna puede ser citada. El edificio fue dividido en postas sanitarias donde se cumple bajo protocolo con el todo el proceso. Personal de salud y mayores de 70 años con turno pueden concurrir a los establecimientos a aplicarse la vacuna.

EL ARGENTINO recorrió la Escuela Nº1 General San Martin, en calle 28 entre 23 y 25, donde este jueves a las 9 se comenzó a recibir a los primeros alvaradenses con turno asignado para vacunarse en dicho establecimiento.

“La gente se inscribe (vacunatepba.gba.gob.ar) y al llegar la notificación puede que te toque en esta escuela”, indicaron desde Zona Sanitaria.

La disposición de esta escuela permite darle continuidad a la campaña de vacunación y ampliar la agenda de turnos diarios que hasta ahora podían entregarse.

Además de efectivos policiales, por cada centro de vacunación hay un equipo, compuesto por personal administrativo, de logística, limpieza y vacunadores.

“¿Viene a vacunarse?”, preguntan detrás del barbijo en la puerta de la Escuela. Una mujer afirma tener turno y seguido, gira su cuello para que puedan tomarle la temperatura. Ese es el primer paso.

La segunda posta es un sector de “prevacunación”. Hay gazebos, material informativo, alcohol en gel y el personal que realiza un “checklist“: se verifica que la persona tenga turno, que su DNI coincida y se indaga en posibles síntomas o alergias. El cuestionario es breve y de ahí se pasa al área donde se vacuna.

El momento clave. En un amplio espacio, donde a partir del 1° de marzo volverán a haber alumnos, hoy hay puestos con mesa y sillas donde se aplica la vacuna.

Al tomar asiento, los vacunadores brindan explicaciones de rutina a los asignados, constatan el DNI e informan sobre posibles consecuencias luego de aplicarse la dosis: un poco de fiebre, algo de dolor y cierto malestar que debería desaparecer a las pocas horas. Si persisten, se deberá ver a un médico.

Con la vacuna ya aplicada, el proceso continúa en otro espacio con unas sillas considerablemente espaciadas entre sí, donde quienes recibieron la dosis deben aguardar entre 20 y 30 minutos “por cualquier situación que pueda surgir pos vacunación inmediata”.

Tras ello, la persona recibe el carnet de vacunación que constata la aplicación de la dosis y se retira. Pronto será citada para aplicarse la segunda dosis o bien, como muchos, se retiran “inmunizados”.

Por el momento es la escuela que funciona como centros de vacunación contra el coronavirus. Si bien en los próximos días “podría sumarse alguna más”, las autoridades sanitarias acordaron “salir a buscar nuevos lugares”: ya hay varios en vista, donde muy pronto también comenzaría a vacunarse.