Cholo maestro y amigo (Padre Hugo Segovia)

Un año atrás, el 11 de Julio, la Mar del Plata de la que era hijo predilecto lloraba la partida de Vicente Luis Ciano.

Era el Cholo de Mar del Plata, yo me había permitido llamarlo el logo de la ciudad.

Repasando la historia de este “Ayer, hoy y siempre” muchas veces su persona y su vida fueron tema de inspiración para esta aparición semanal.

A través de su vida, su historia, su trayectoria fui descubriendo una personalidad elocuente.

Hablaba por sí solo y ello lo atestiguan tantos representantes destacados de la política, el deporte, la vida de la ciudad esa que tiene su propia estructura, pero la comparte con la de ser la ciudad feliz de los veranos donde se amalgaman la política, el arte y el deporte y donde el Cholo de Mar del Plata, ocupaba, sin alardes ni prejuicios, el lugar protagónico.

Vienen a la mente y al corazón sonidos y voces de cuanta tarea destacada han nacido y se han manifestado en Mar del Plata han pasado por sus calles, sus escenarios, sus estadios.

Pero no excluimos a los que no son destacados y quieren manifestar que lo pude comprobar, con dolor, pero con alegría, cuando en 2009 pasó la historia de una enfermedad que, durante tres meses, tuvo a la ciudad en oración y esperanza por su salud.

De ese tiempo rescato la opinión de los taxistas que a lo largo de tres meses me llevaban a la clínica Belgrano adonde procuré no faltar un solo día para acompañar la angustia por su salud y la esperanza en medio de las etapas por su curación.

Era un plebiscitico emocionante “creo que ninguno de los que llegaban a Juan B. Justo y Buenos Aires a la clínica ignoraba el destino de ese viajero y me utilizaban como mensajero para transmitirle su deseo de restablecimiento.

EL VOTO DE LA GENTE

Y como olvidar siempre y en particular en este aniversario lo que fue aquel 16 de junio de 2009 en el Consejo Deliberante cuando, sin poder expresar lo que sentía, desembocó en lágrimas de amistad.

No pensé que también sus palabras del 10 de diciembre de 2024 en Miramar que él dijo con toda su personalidad al aire iban a ser como un testamento de amistad tal como solo él era capaz de ofrecer.

Como también este recuerdo cae en la cercanía del día del amigo no puede pasar por alto lo que fue aquel 20 de julio de 2010 donde la convocatoria a una misa para agradecer el don de la curación del Cholo y allí lo pudimos ver como en otras ocasiones en que junto con su familia y en este caso, a pocos días del nacimiento de su nieto renovó nuestra confianza en el amor de Dios que había escuchado las oraciones de unos y las oraciones sin palabras que brotaban del corazón de tantos que le demostraban su amistad a través de los corazones amigos.

LA BENDICION

Uno quiere muchas veces en la vida sintetizar en una cita, en una imagen lo que ha sido la vida de los que pasan por nuestro camino o los que sienten que hemos pasado por ellos.

Al cumplirse este primer aniversario de ese 11 de Julio de 2025 quisiera poner como imagen más elocuente de ese Cholo de Mar del Plata que partió y por más que son multitudes de expresiones de una amistad. He procurado hacerlo y algunas han quedado impregnado este testimonio: acude una que me sugiere y que Dios quiero los movilice también a quienes lo lean, que es la de ese Cholo internado en la clínica de Mar del Plata, yo fui todos los días de esos tres meses y muchas veces (pensemos que estuvieron las fiestas del nuevo año y que no falto nunca la constancia de Isabel y su familia) iba con apuro porque la parroquia necesitaba mi presencia, algunas veces me olvidaba dejarle la bendición por el apuro pero él, con gestos y cuando podía con sus palabras, me hacía denotar el olvido y dejarle esa bendición que era como agua en el desierto como lo sigue siendo.