Es indudable que las Unidades fiscales conocidas popularmente como Balnearios de nuestra costa constituyen uno de los servicios turísticos mas importantes de la ciudad y una fuente de recursos y explotaciones económicas de magnitud.
En 3 o 4 años vencen todas las concesiones y explotaciones al cumplirse 20 años desde que fueran otorgadas en el año 2004. Es decir que habrá una nueva licitación que permitirá reformular y replantear lo que regía hace 20 años.
Con los cambios habidos, las nuevas demandas, las exigencias que se plantean y la actualización de los servicios será necesario plasmar en los nuevos pliegos todo lo que pueda optimizar y mejorar estos servicios para que sigan convocando a miles de turistas y los turistas encuentren el lugar donde satisfacer sus expectativas.
Es por ello que debe trabajarse y sabemos que un grupo de concejales ya està analizando seriamente los pliegos vigentes, las modificaciones que se han hecho, nuevas prestaciones y todo lo que se refiere a una nueva propuesta de explotación.
Claro que debe ser abierta, transparente, con estricto control que evite situaciones “non sanctas” que se han vivido en la ultima licitación y donde la oferta refleje las nuevas demandas de una sociedad que requiere mas y mejores servicios.
Y habrá que analizar la situación de los guardavidas, para que no hay conflictos permanentes, las medidas de los lotes, las cuestiones permitidas de la explotación, si más o menos cemento, si mas naturaleza , los años de concesión, la cantidad de unidades de explotación , los cánones, cuantas carpas y cuantas sombrillas, la venta ambulante, los chiringos, etc.
Y sobre todo habrá que estudiar la posibilidad de transformar todo el acceso en el sector norte del arroyo El Durazno, para lo que seria importante contar con el asesoramiento del Colegio de Arquitectos y que ofrezca su colaboración , porque se trata de unos de los principales recursos turÍsticos de la ciudad. Es una posibilidad que se le brinda a Miramar, que no hay que desaprovechar.
En este tema hay que dedicarse con mucha seriedad y con mucha honestidad. Miramar tiene en unos años la oportunidad de mejorar sustancialmente su oferta. Recogiendo experiencia y ofreciendo adaptarse a nuevas realidades. Es un gran desafío que las fuerzas políticas tienen que llevar adelante con mucha idoneidad, apertura de mentes y sobre todo profesionalidad. Pero ademas, esencialmente honestidad para despejar cualquier duda en un tema que ha estado muy remanido en ese sentido.