Ayer, hoy y siempre: “La capacidad de sonreír”

Padre Hugo Segovia
Por Padre Hugo Segovia.

El Papa Francisco continuamente nos sacude con expresiones que son producto de una presencia constante en las realidades de esta humidad herida.

Decía que le llama la atención que, muchas veces advierte en los encuentros que tiene con niños que han perdido la capacidad de sonreír.

Sin duda que esas palabras tienen mucho que ver con el drama de la guerra que lamentablemente, es una realidad tan difundida en lugares del mundo y a la cual él se refiere sin cansarse de hacerlo.

No hay ocasión en la que él no se refiera a esta realidad y no invite por un parte, a los causantes de las guerras en tantos frentes y, por otra, a la urgencia de la oración y la decisión en lo que esté al alcance del auditorio. Obviamente, a los contactos en alto nivel que no cesan.

En lo que tiene que ver con los niños no llama la atención la creación de una jornada mundial que tiene como protagonistas a los niños que ha establecido en unión con el Dicasterio de Educación y Cultura para su primera edición en este mes de mayo.

En ella serán numerosas las jornadas que van llevándose a cabo a lo largo del año. Ellas también son expresión de una Iglesia que no es para nada indiferente a aquello de que nada de lo humano le es extraño.

DRAMA DE ESTE TIEMPO

Mientras tanto seguimos asistiendo a imágenes y noticias en las que aparecen los niños y ya no nos llama la atención un título como éste: “las bandas les dar armas y ellos disparan a matar”

Se ha difundido al respecto lo que se llama la mejor foto del año que nos muestra, con elocuencia, el drama de este tiempo.

La foto muestra a una mujer junto al cuerpo sin vida de una sobrina de 5 años que ha sido considerada la foto del año premiada por World Press Photo.

Allí el fotógrafo ganador contó que la registró pocos minutos después del asesinato en Gaza.

“En un momento triste y elocuente experimenté el sentido más profundo de lo que está pasando en la franja de Gaza” explicó el fotógrafo quien cuenta que encontró a la mujer de rodillas abrazando a la menor en la morgue del hospital Nasser afectada por los bombardeos.

Según el fallo “la imagen tiene muchos aspectos y expresa la pérdida de un niño, la lucha del pueblo palestino y los más de 30.000 muertos de Palestina, simboliza el costo del conflicto y la inutilidad de todas las guerras”.

Palabras que bien parecen las del Papa Francisco quien, no es exagerado decirlo, no se cansa de repetirlas sin temor a que caigan en el vacío mientras otras digan que no se ocupa del tema.

UN NINO EN LA CALLE

Recuerdo que, al terminar el siglo XX, se hizo un concurso para mostrar lo que podría ser la mejor imagen del siglo, ese que tuvo, entre sus más resonantes hechos, nada menos que dos guerras mundiales. En esa foto aparecía un niño levantando las manos con el signo de la paz en una plaza de Varsovia, en tiempos de la guerra tomada en un  gueto de aquella ciudad durante la guerra de 1939 y 1945.

Parece increíble, pero se da aquello de que la historia vuelve a repetirse y pareciera que la humanidad no aprende y se multiplican los lugares del mundo donde la guerra ha clavado su bandera,

Si referirnos a otras guerras desatadas por todas partes e las que el hombre no reina más que en sus facetas vulnerables.

Resuena en los oídos aquella canción, que escuchábamos en la voz augusta de Mercedes Sosa también silenciada: “a esta hora justamente hay un niño en la calle”.

Sin embargo, los conflictos que se multiplican por todas partes nos informan que los gastos militares han ascendido a niveles récord.