Ayer, Hoy y Siempre

Padre Hugo Segovia
Por Padre Hugo Segovia.

PADRE HUGO SEGOVIA

Las puertas y el corazón

No cuesta demasiado imaginar la angustia de Jesús cuando, mirando el panorama de los que lo seguían dijo que la mies era mucha y los trabajadores escasos. Esta imagen se repite tantas veces en la vida de la Iglesia y también tantas veces el Espíritu Santo va mostrando caminos. Los hechos de los apóstoles se van desplegando a lo largo de los siglos.
Nosotros nos alegramos de la llegada a la diócesis de Mar del Plata de las Sierras de la Misericordia de Dios instalada en General Piran el 5 de febrero, una fecha de honda significación pues en un día así de 1998 el Cardenal Pironio pasaba de este mundo al Padre.
Les abrimos a las religiosas las puertas y el corazón consiente de la importancia de este acontecimiento que no solo viene a aportar obreros a la cosecha, sino que nos hace experimentar la multiforme riqueza de la Iglesia que va caminando entre las dificultades de los tiempos y los consuelos de Dios.
Saber cómo llegaron las siervas de la Misericordia de Dios a la diócesis de Mar del Plata es entrar en una historia que nos entusiasma conocer ya que en ella vamos percibiendo también como los hechos de los apóstoles no han dejado de seguir dándose en la Iglesia.

Las siervas de la misericordia

Las Siervas de la misericordia de Dios fueron fundadas en la arquidiócesis de San Salvador en 1995. Tienen como patrona a la Santísima Virgen María Reina de la Paz así como a Santa Faustina Korwalska como Copa tima.
Su misión es difundir la devoción a la Divina Misericordia con una opción por los pobres más pobres sin excluir a nadie y así se han difundido por parroquias, zonas marginales, hospitales, albergues y un todo lugar donde Jesús las inspire y la Iglesia las necesita como respuesta de amor a los más necesitados.
La fundadora de las Siervas, la madre Reina Zelaya Díaz conoció siendo niña a monseñor Oscar Romero cuya devoción a la patrona de El Salvador, Nuestra Señora Reina de la Paz fue asumido también por ella y la ayudó a afrontar los difíciles momentos que entonces se vieron como su exilio en Estados Unidos, en un tiempo en que un libro de la orden del arzobispo mártir la ayudó a crecer en su vocación. Es así como el cardenal Rosa Chávez juega un papel importante en la historia de la congregación. Escuchábamos al cardenal y nos inundaba de un profundo sentido eclesial sus palabras: “Pironio guio a Romero y sin él Romero no sería santo.
Tengo una gran devoción por Pironio, el guio mi episcopado y mi lema episcopal que es el trabajo por la paz.
Solo los santos pueden mostrarnos el caminar a Pironio y Romero guiaron siempre a su pueblo. Yo me siento feliz muy de su parte de esta Iglesia que camina y busca la paz”.
A través de un sacerdote de la nunciatura en Filipinas el contacto con nuestro obispo fue dando el rumbo de esta llegada a la diócesis para unirse a los trabajadores de la mies marplatense que quedó asociada a la figura del cardenal Pironio en medio del azote de la pandemia entro a tallar pues dos hermanas servidoras de la comunidad de la Nunciatura Apostólica de Buenos Aires pudieron realizar el 11 de agosto de 2021 una visita al lugar, en que se pensaba que podrían prestar su servicio.
Así pudieron discernirlo de acuerdo con las necesidades de la Congregación y de la porción del Pueblo de Dios a la que iban a acompañar.

Sueños y esperanza

Llegamos así al mes de setiembre de 2021 y entonces la fundadora junto con el obispo eligieron a General Piran que sería su lugar de residencia. El 5 de febrero de 2022, al cumplirse 24 años de la muerte del Cardenal Pironio comenzaron su misión que abarca tres parroquias (General Piran, Coronel Vidal y Vivoratá. Otras tres hermanas comenzaron a trabajar en la diócesis de Cruz del Eje dando testimonio de esta experiencia eclesial.
Contar en nuestra diócesis con la presencia de las Siervas de la Misericordia de Dios y en este año en el que estamos celebrando el cincuentenario de la llegada a Mar del Plata del cardenal Pironio que ejerció su ministerio tan breve como penetrante nos muestra que la Iglesia se construye con el nacimiento de comunidades de discípulos misioneros sobre todo en los tiempos de Sinodalidad que nos hacen ver cómo el Espíritu Santo moviliza la vida cristiana para que vaya configurando no solo las necesidades de los fieles sino también el agua que satisfaga la sed de la fe de tantos que buscan a Dios.
Los caminos que influyen hacia General Piran nos ayudan también a sentirnos tributario de una historia que nos enriquece con los acentos y tomadas de los pueblos hermanos que también nos hacen visible la fuerza expansiva del Espíritu.
Abrimos las puertas de nuestros corazones y de nuestros espacios a las recién llegadas y compartamos con ellas sueños y esperanzas.