Ayer, Hoy y Siempre

Padre Hugo Segovia
Por Padre Hugo Segovia.

PADRE HUGO SEGOVIA

Gran Chaco y acuifero guarani

El mundial de futbol se hizo dueño casi excluyente de la información.
Entre tantas noticias que van marcando la situación de nuestros países casi pasó desaparecida la presentación de la Red Eclesial Gran Chaco y Acuífero Guaraní (Regchag).
Sabemos que ya desde el comienzo de su pontificado en el Papa Francisco ha dado importancia el tema de la ecología y que, con la encíclica “Laudato sí”, ha marcado un hito fundamental en la problemática de nuestro tiempo.
Además el Sínodo de 2019 dedicado a la Amazonía, ha establecido también estructuras eclesiales para hacer efectivo la temática analizada allí.
Tenemos la Red Eclesial Gran Chaco y Acuífero Guaraní (Regchag) que es “una nueva propuesta de la Iglesia en lo relativo a la defensa de la casa común y las comunidades del Cono Sur y está surgiendo y es paralelo, a otras como la Red Eclesial Panamericana (Repam) y la Red Eclesial Ecológico Mesoamericana (Repam).
A partir del 28 de noviembre, en Luque, se reunieron por primera vez obispos de Bolivia, Argentina, Brasil y Uruguay siendo referente y coordinador nuestro obispo de Reconquista Monseñor Angel José Macín que ya había participado en el Sínodo de 2019. Decía entonces que se trata de una red llamada a un intercambio entre las distintas organizaciones de la red traspasando las fronteras entre las iglesias de los países que componen la Red, el Gran Chaco y el acuífero guaraní que tienen muchas semejanzas pero también sus diferencias.
Anfitrión el recién nombrado cardenal de Asunción Adalberto Martínez Flores que puso en manos de Nuestra Señora de Caacupé para que ayude a tomar conciencia del cuidado de la Casa Común en los territorios que abarcar la red.

La ecologia integral

Monseñor Macín es el referente y el coordinador de ésta que ha sido “la tierra misma la que invita a una comunión que traspasa las fronteras “según expresará el vicepresidente del episcopado paraguayo, monseñor Pedro Juvenbille: hay situaciones pendientes en la región que merecen respuesta y al mismo tiempo, visibilizar las expresiones que logran llevar esta comunión a cabo promoviendo realidades sostenibles que permiten el cuidado de la Casa Común”.
Se quiere escuchar los clamores y poder acompañándolos en su caminar frente a las distintas problemáticas que hoy se presentan. También se afirmó que es preciso sumarse al proyecto del Papa Francisco que nos llama a tomar conciencia de la tarea de la ecología integral.
Entre los representantes argentinos en Luque se encontraba la integrante de la Confederación Latinoamericana de Religiones (CLAR) la hermana Rosita Sidasmed quien afirmo que la red “es un espacio para responder a los llamados que sentimos en nuestros territorios”. En ellos que sufren las devastación como consecuencia de la expansión de la frontera agrícola, la minería a cielo abierto y la tala de los bosques entre otras situaciones llamó a “superar fronteras para adoptar acciones concretas con relación a la ecología integral escuchando el clamor de los territorios y los pueblos sin que los derechos sean atropellados por intereses económicos capitalistas y neoliberales junto con ello asumir la economía de Francisco y a la vez, buscando alternativas”.

Un espacio eclesial

Esta red se llama Red Eclesial Gran Chaco y Acuífero Guaraní y abarca las dos zonas importantes en la que se refiere a la vida de toda América Latina y desde sus comienzos han hecho saber que están abiertos para que puedan sumarse al cuidado de la Casa Común de diferentes maneras.
Decía en Paraguay, una líder guaraní, Paulina Cuevas, que agradecía la posibilidad de participar de este espacio eclesial como representante de los pueblos indígenas denunciando las heridas que han sufrido: “vamos a trabajar coordinadamente de la mano entre el nacimiento de la red ya que nuestros pueblos quieren acompañar desde el territorio para contar su cultura, su trayectoria y su identidad, y dejar una vida digna a nuestros niños y a nuestros jóvenes. Trabajaremos para que niños y jóvenes del pueblo guaraní sean conscientes de las situaciones que están viviendo en relación con la madre tierra.
Otro de los participantes, José Ibarra, en nombre de la delegación paraguaya denunció que muchas veces no se los había tenido en cuenta como sujetos de estos territorios y sus derechos fundamentales no son considerados ante lo que como red queremos tener una actitud de escuela que nos lleve a un compromiso, a acciones que aquí estuvimos reconociendo, es decir hechos concretos que posibiliten mejores condiciones de vida en los territorios involucrados.
Los ecos de “Laudato sí” van haciéndose oír y esta nueva iniciativa es expresión de esa toma de conciencia progresiva que se va dando en la Iglesia y que, no obstante la indiferencia que muchas veces demuestran los medios de comunicación va creciendo en las comunidades.