Ayer, Hoy y Siempre

Padre Hugo Segovia
Por Padre Hugo Segovia.

PADRE HUGO SEGOVIA

La luz y la sal

El Cardenal Gianfranco Ravasi ha cumplido 80 años. Además, de acuerdo con el documento “Predícate Evagelium”, ha cesado en su tarea como presidente del Consejo Pontificio de la Cultura que lo tuvo a su frente desde 2007 en que suplió a otra destacada protagonista de nuestro tiempo, el cardenal francés Paul Poupard.
Encuentro una palabra para definir a estos hombres que iluminan el camino de la Iglesia en nuestro tiempo: enorme.
Había sido Prefecto de la Biblioteca Ambrosiana de Milán, en el mismo trabajo que tuvo al futuro papa Pío XI como prefecto y lo que es ya un preámbulo de perspectivas muy grandes.
Su contacto con el mundo de la cultura la pone a la altura de las grandes humanistas.
Nada de lo humano le resulta ajeno y de ello hablan más de 70 libros, la mayoría de ellos como experto en Sagrada Escritura de los cuales habría que hablar más.
Tan solo en este sentido pensar que el Papa Benedicto XVI no solo lo eligió para redactar el Vía Crucis que se reza en el Coliseo en 2007 sino también en los ejercicios espirituales de aquel 2013 cuando ya había renunciado al pontificado aunque todavía no se había trasladado a Castel Gandolfo.
Es una mole la cantidad de artículos de los cuales es grato mencionar las breves reflexiones para cada día del año en el diario L avvenire, de una belleza unida a una particular capacidad de cercanía, contacto con los medios llamando a participar, entre tantas cosas, de una llegada al teatro del Apocalipsis recitado pro importantes figuras del teatro.

El patio de los gentiles

No se explica, como, en medio del ajetreo del Consejo de la Cultura, tenía tiempo para elaborar un libro como “Jesús según los evangelios” que no solo abunda en las cuestiones de las exégesis bíblicas sino que la une a un contacto sabroso con la literatura y la música de nuestro tiempo.
Sin duda que la experiencia del emprendimiento del atrio de los gentiles tiene una centralidad en su vida.
Nacido cuando era presidente del Consejo Pontificio de la Cultura en 1982 por usurpación de Juan Pablo II el Cardenal Ravasi lanzó el emprendimiento del Patrio de los Gentiles que ha sido un magnífico espacio de diálogo y encuentro que se ha ido desarrollando en diversos lugares del mundo y del que han participado exponentes del pensamiento, el arte, la música, la ciencia, sobre todo en lo que es la altura como antesala y como corolario de la fe.
No está de más recordar que fue en Argentina donde se gestó la primera experiencia en ese sentido y fue monseñor Laguna quien eligió, en Morón, al Padre Vicente Vetrano contó responsable desde donde entre otros emprendimientos se dio la bienal del arte sacro.
Debo decir que ante el final de la gestión del cardenal Ravasi no solo por haber llegado a los 80 años sino también por la diagramación de los organismos vaticanos establecida por “Praedicate Evagelium”, pensaba en el sucesor de Ravasi y veía al cardenal José Tolentino de Mendoza como sucesor (56).
De él ya he hablado y he manifestado el deslumbramiento que me produjo la lectura del libro “Elogio de la sed” que recoge los Ejercicios espirituales que predicó a la Curia Romana este portugués.

Sencillez y profecía

En la revista “Vida nueva” del 17 de octubre encontramos una magnífica entrevista que le hacen a este cardenal.
¡Cuánto me alegra escucharlo: “quien conoce al Papa Francisco sabe que habla con la sencillez y los modos de aquel pescador de Galilea llamado Pedro; no hace largos discursos, me llamó y me preguntó si podía echarle una mano en el trabajo. En ese modo de proceder hay una sabiduría pues describe las diversas misiones como una colaboración en la misión mayor que es la de la propia Iglesia. Me acordé de lo que dice Pablo en la segunda carta a los corintios: “no porque seamos señores de la fe de ustedes sino que contribuimos a su alegría”!
Esa coincidencia mía con el Papa Francisco es también un motivo de alegría.
En la entrevista que trae la revista española encuentro otra coincidencia: el cardenal cita al poeta portugués Fernando Pessoa (“sé todo en cada casa) por lo que eres en lo mínimo que hagas”) a quien yo había acudido en uno de los saludos anuales que solía hacer cuando fui párroco de San Carlos en Mar del Plata.
Así lo explica el cardenal “cada uno lleva consigo diversas competencias y posibilidades que debe administrar en la unidad polifónica del propio ser y no como contraposiciones internas que corren el riesgo de volverse artificiales. Lo importante es ser lo que es, vivirlo con sencillez y profecía y ponerlo al servicio de la construcción del reino de Dios”.
La entrevista con el cardenal merece que la tengamos en cuenta para acompañar esta gestión que es un paso adelante en el momento providencial que estamos viviendo.