Ayer, Hoy y Siempre

Padre Hugo Segovia
Por Padre Hugo Segovia.

PADRE HUGO SEGOVIA

Sobre roca firme

La hora de la sinodalidad se está haciendo oír entre las comunidades y los preparativos para la asamblea que se llevará a cabo en el Vaticano dentro de un año siguen caminando con un creciente dinamismo.
En el mes de julio en Bogotá, se llevó a cabo la asamblea del C.E.L.A.M. que tiene mandato hasta el año que viene habiendo sido elegida en 2019 en Tegucigalpa por un lapso de 4 años.
Interrumpida la normalidad de los encuentros se pudo este año volver a realizarlos y se dio la oportunidad no solo para ello sino también para la inauguración de la nueve sede.
Subido es que el C.E.L.A.M. surgió en 1955 cuando se realizó el Congreso Eucarístico e Internacional en Río de Janeiro y de allí surgió este primer intento de trabajo del episcopado latinoamericano que también fue la simiente de lo que se daría en los demás continentes.
Vendría después la experiencia del Concilio Vaticano II.
En Río de Janeiro se barajó la idea de elegir un lugar para sede de esa nueva estructura de nivel continental y varias ciudades se presentaron como posibles sedes de la misma. De allí lo decisión del Vaticano de establecerla en Bogotá.
Una rica historia que abarca tiempos y lugares del que sería llamado el continente de la esperanza y del cual 58 años después surgiría un papa que había sido figura preponderante en ese organismo, el 5 realizado en Aparecida, Brasil en 2008.

Audacia y creatividad

Se habla mucho del poliedro latinoamericano siguiendo el discurso del Papa Francisco y sin duda que se trata de una imagen sugestiva de su misión y de la riqueza de sus propuestas y realizaciones.
De gran utilidad son las llamadas “cinco claves para el camino” que esta asamblea de Honduras ha publicado para este tiempo de sinodalidad.
Se trata de cinco claves que ayudan en este camino y que se proponen a las comunidades del continente.
Dicen los obispos del C.E.L.A.M. en primer lugar, que es precisa una espiritualidad de ojos abiertos, no se trata de una interpretación aséptica o distante sino de una sensibilidad abierta al dolor y a las alegrías de nuestro pueblo.
Se trata de predicar el Evangelio, una Iglesia que anuncia con audacia y creatividad el Evangelio de la vida, especialmente en los ambientes más difíciles y olvidados.
Es, dicen, la hora de la sinodalidad, tarea ineludible es terminar con el clericalismo y con toda clase de abusos. Para ello necesitamos escuchar incluso a las voces que nos incomodan y generan espacios y estructuras eclesiales que, fomenten la participación de las mujeres y de los jóvenes.
Se requiere que sea clara la opción renovada por los empobrecidos y excluidos porque se trata de un tiempo de martirio y profecía siendo la voz de los excluidos.
Los obispos recuerdan a la vez que piden que a la sangre de San Oscar Romero y de los mártires latinoamericanos nos anime en la valentía y el compromiso con la justicia para la construcción de un continente fraterno.

Reconocer, valorar y cultivar

Agregan:
“asimismo reafirmamos nuestra opción preferencial por los pobres y denunciamos todo aquello que afecta su dignidad”.
Piden una iglesia dialogante, capaz de hablar con todos sin perder nuestra identidad cristiana y católica, tendiendo puentes para construir una auténtica fraternidad entre todos los seres humanos.
Para ello alientan una cultura del encuentro a fin de que, en tiempos de guerra, nuestra región sea un espacio de paz”.
A propósito de todo este programa que deberá ir haciendo carne cada comunidad cristiana dispersa por un continente que no escapa a los grandes desafíos que afronta el mundo actual y que no solo eso sino que engrosa los mismos con las características propias de cada región se ha publicado “Porque Patria Grande: teoría y praxis de una política latinoamericana” al cual el Papa Francisco accedió a escribir el prólogo. Se trata de un trabajo del doctor Miguel Angel Barrios, formado por el pensador Alberto Methol Ferré.
Allí el Papa pondera la búsqueda por “enraizar desde la perspectiva de la sociología histórica el proceso de integración de nuestra América.
Dice que no se trata de analizar los factores geográficos sino que invita a reconocer, valorar y cultivar otros aspectos esenciales para la conformación del rostro mestizo que caracteriza a América Latina y que tanto bien nos hace recordar.
En el Angelus del 16 de octubre el Papa anunció que se extenderá por un año el Sínodo que abrió en 2021 con el tema “por una Iglesia sinodal: comunión, participación, misión”.
El desarrollo de la etapa preparatoria ha dado lugar a que se dé una primera parte del 14 al 29 de octubre del 2023 y una segunda en octubre de 2024.