Según fuentes confiables se estaría trabajando en el Municipio en un nuevo aumento de tasas para elevar al Concejo Deliberante y a los mayores contribuyentes para su aprobación.
Según se supo el monto que se trataría de imponer es de algo así como el 45 % más de lo que actualmente se paga, lo que significaría un incremento sustancial y difícil de sufragar para muchos contribuyentes que no ven subir sus ingresos como lo hacen las tasas, los impuestos y sobre todo los precios de todos los días.
Se trata de una decisión difícil, sobre todo para la nueva administración que comenzará su gestión con una medida antipática, anti popular como es golpear a los bolsillos de los que ya no pueden pagar. Es indudable que la inflación ha sido alta, que los gastos de la comuna se han incrementado, que también se ha ido aumentando la planta municipal que supera ya los 1400 empleados con salarios muy bajos y que los insumos, combustible, etc, tienen altos costos. Y sobre todo la deuda de más de 120 millones de pesos.
Pero también es cierto que la situación de la gente es difícil. Por eso quizás lo que debería realizarse es un plan de austeridad, de achique del gasto para así no castigar tanto a los vecinos del distrito. Porque a las tasas hay que agregarle, el incremento de las tarifas, de la medicina prepaga, de los alimentos, de los gastos de educación y tantos otros que las familias deben afrontar.
Un 45 % parece excesivo. Parece demasiado. Debería transparentarse más la gestión. Conocer con más claridad donde van los recursos porque a la hora de la prestación de servicios no se compadecen con lo que se paga.
Pero un nuevo debate se abre y es el que determinará si está bien que se aumente un 45 % o está mal. Los concejales tienen una oportunidad para demostrar su preocupación por la cosa pública. Y los mayores contribuyentes también para acreditar idoneidad a la hora de votar lo que ellos no pagan.