ATC, más que un club de tenis

En 1979, se fundó en Miramar el Club de tenis con más historia del distrito por los hermanos Hugo y Félix Vázquez junto a su padre, pionero del deporte en la ciudad. Actualmente, ATC es dirigido por uno de los hijos de Hugo, Matías Vázquez y sigue siendo la cuna de muchos tenistas de la ciudad.

Llegó a tener siete canchas en sus años de apogeo, pero actualmente tiene tres y es una escuela de tenis para personas de todas las edades y un lugar para sentirse acompañado socialmente, donde niños y adultos suman amigos y conocidos más allá de la competencia deportiva.

Hugo Vázquez (82) uno de los hermanos fundadores del Club estuvo conversando con “El Argentino” y nos contó muchas anécdotas de todos estos años de ATC y de su familia siempre vinculada al deporte de nuestra ciudad.

“Mi papá fue un percusor del deporte en Miramar, trajo el ciclismo, las carreras pedestres, puso la primera red de vóley, entre otras cosas. Estoy agradecido al Club Atlético porque mi papá falleció y el Club hizo “La Fiesta del Deporte”, cuenta Hugo.

¿Cómo llegó el tenis a tu vida?
Con mi hermano entramos en el Club Náutico cuando Vilas recién empezaba a hacer auge, conocí a una chica a los 14 años y me dio una raqueta y yo no sabía lo que era, antes jugaba a la paleta. Esta chica me invitó al Club y ahí comenzó mi historia con el tenis. Mi hermano Félix tuvo grandes logros en el tenis nacional como junior.

¿Por qué tomaron la decisión de crear el Club ATC?
Me instalé en Miramar, conocí a mi señora y comencé a vender relojes. Pero en 1979, mi papá compró unos terrenos y decidimos iniciar el Club. El nombre del Club lo puso mi hermano, porque antes había un Club que se jugaba en la plaza, no había ni baños. La primera comisión se llamaba “Los del Trece”.
Mi papá quería hacer las cinco canchas juntas, las otras dos después las construí yo. En esa época mi hermano, yo y un amigo dábamos las clases.
Llegamos a tener 150 alumnos, en las mejores épocas, principalmente en los primeros años. Hoy en día mi hijo Matías, está a cargo, es entrenador e hizo el examen final en la Asociación Argentina de tenis, él jugaba desde muy chiquito.
Nosotros estamos preparados para jugar con una persona de primera como con alguien que recién da sus primeros pasos en el tenis.

¿Cómo fue ser entrenador y llevar jugadores a competir?
Tengo muy lindos recuerdos de esas épocas. Por ejemplo, ganamos unos Bonaerenses en dobles con Paula Oroquieta. Recuerdo esa experiencia, porque con una indicación cambiamos un partido: yo vi que una de las dos chicas se enojaba cuando le tiraban globos y había que tratar de sacarla a la otra. Entonces yo les dije a las chicas, que a una de ella había que tirarle globos. Justamente a Paula que tenía que ser una arquitecta del globo, que no se tira como cucharita, se tira como un drive de menor a mayor.
Entonces justamente eso sucedió y después Oroquieta le tiró un palo a la otra chica para que se asuste, entonces se enojaron las rivales y dimos vuelta el partido.
También hacíamos Interclubes, jugábamos en el Náutico de Mar del Plata y tuvimos campeones, llevábamos a los chicos por varios lugares. Yo fui el padre de muchos de los chicos, fuimos hasta Paraguay a competir con dos nenas de 9 años.
Uno de los mejores jugadores de Miramar fue mi hermano Félix. Después puedo destacar a Ramiro y Leandro Caris. Actualmente muchos de los jugadores de ATC son profesores que se han ido a varios lugares aledaños. En Miramar está Marcos Di Tulio, que lo recuerdo con mucho cariño, ya que el siempre me adopto como su papá.

¿Cómo fue la experiencia de enseñarle a jugar al tenis a tus hijos y nietos?
Le enseñe a mi familia a jugar al tenis, pero mi hijo Matías y Jeremías, mi nieto fueron los que más disfrutan del deporte y actualmente dan clases. Tengo un nieto también que es un gran jugador de póker, Ezequiel Vázquez.

En cuanto a la Municipalidad… ¿Han recibido distinciones?
Nuestro caso es particular porque somos un Club Privado, pero en algunas oportunidades nos han recibido los intendentes, como cuando ganamos los bonaerenses. Estoy esperando que pongan el nombre de una calle de la ciudad, por todo lo hizo por el deporte de la zona.
Matías Vázquez, actual Director de ATC

¿Qué crees que aporta el Club a la ciudad de Miramar?
Acá dentro no formamos solamente deportistas sino personas. Tenemos desde chiquitos de cuatro años a los más adultos que tengo un alumno de 75 años.

-En el Club, aprendieron a jugar muchísimos chicos y chicas de la ciudad, ¿quiénes consiguieron los mayores logros?
Al que mejor le fue es Ariel Pelliza, actualmente es abogado, el llegó a ser número 7 en menores de Argentina. Después Soledad Pagliaro que fue número uno de la provincia y el hermano junto a Leandro Caris en la categoría preinfantiles.
Más de la actual, Diego O’Farrell y Santiago Duda, Paula Oroquieta, Gerónimo Comba, así puedo nombrar muchos chicos de la ciudad.

¿Has necesitado la ayuda del municipio en algún momento?
Después de tantos años, después de tantos gobiernos, idas y vueltas, sí siempre estuvieron presentes.

¿Cómo crees que está actualmente la situación del tenis en la ciudad?
Eso depende mucho de la situación momento, se mantiene. Depende mucho de cómo está el tenis en el país.

¿Cómo se vivió en el momento de la Legión Argentina?
En ese momento teníamos 7 canchas y 5 profesores trabajando, fue un boom.

¿Por qué crees que los miramarenses eligen ATC para aprender a jugar al tenis o desarrollarse?
Son momentos, hubo momentos que se eligió más por lo competitivo y actualmente por lo social, más recreativo. Por ejemplo, la escuelita de chiquitos de 4 o 5 años, que no se conocían, empezaron a hacerse amigos e invitarse a los cumpleaños, el rol social es muy importante en el Club.

¿Cuáles son las metas a largo plazo que tenés para el Club?
Las metas son sumar una cancha más e iluminarlas, pero todo depende de como está la situación del país. Pero siempre, siempre tiramos para adelante. En ATC se brindan clases para todas las edades y todos los niveles: jardín de tenis: de 5 a 7 años, Infantiles: de 8 a 11 años, menores: de 12 a 15 años, adultos y clases individuales.