Es indudable que los funcionarios públicos responsables del cuidado de la ciudad no la recorren, no conocen las calles y por lo tanto no ven y no sufren los pozos y las hondonadas que existen por varios sitios de la misma.
Hoy pondremos en conocimiento de los mismos la que está en calle 5 y 44 y que debe cumplir facilmente varios años de existencia. Es un verdadero peligro para los autos que transitan por el lugar y para cualquier motociclista o quien lo hace en bicicleta.
Esta a 3 cuadras del corralón municipal, donde están las maquinas y los empleados responsables. Es hora de que alguien se ocupe y repare como corresponde semejante hondonada que en cualquier momento puede ser el lugar donde ocurra un grave accidente.