El expiloto de TC Eduardo “Lalo” Ramos fue condenado a 2 años y 6 meses de prisión en suspenso por haberle causado serias lesiones al niño Thiago Franco al colisionar con su vehículo el automóvil en el que se trasladaba el menor con la familia.
A 6 años del accidente, el conflicto todavía no se resuelve y la demanda civil no prospera por una serie de dilataciones procesales, anticipó el diario La Capital de Mar del Plata.
Thiago Joel Franco tenía 5 años cuando el auto en el que viajaba fue chocado por Ramos y sufrió triple fractura de cráneo y debió ser internado en el Materno Infantil. Como consecuencia de esa lesión, el niño está en constante tratamiento porque padece hemiplejía, síndrome postconcusional, epilepsia y síndromes epilépticos sintomáticos relacionados con localizaciones y trastorno de la conducta sociable, que se traduce en inestabilidad emocional, ansiedad, falta de concentración, crisis de furia e irritación.
Más allá de la sentencia penal, la familia del menor inició una causa civil contra Ramos por una suma cercana a los 6 millones de pesos -de ese entonces- con el fin de poder costear los permanentes tratamientos que debe afrontar Thiago y mejorarle la calidad de vida a pesar del año permanente.
El pasado 25 de marzo estaba fijada una audiencia conciliatoria entre “Lalo” Ramos y la familia de Thiago, que se suspendió por el contexto actual de pandemia por el coronavirus.
Ante esta situación, la titular de la Asesoría de Incapaces N° 1, Silvia Fernández, solicitó que la audiencia se hiciera a través de una videoconferencia, tal como propone la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires.
El abogado de la familia de Thiago, Maximiliano Orsini, había estado de acuerdo con realizar la audiencia por videoconferencia, sin embargo, la abogada de “Lalo” Ramos, María Valentina Aicega, se opuso y aclaró que solo harían la audiencia de manera presencial para respetar el “principio procesal de inmediación”.