El dia 8 de julio, nos reunimos en nuestra Aula Magna para celebrar dos acontecimientos profundamente significativos: un nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia de nuestra Patria y los 40 años de vida del Instituto Superior de Formación Docente y Técnica N.º 81 «Jorge Huergo».
No es menor que ambas celebraciones coincidan. Porque la independencia no es sólo una fecha que recordamos, sino un horizonte que se construye día a día. Y la educación es, quizás, una de las herramientas más poderosas para hacerlo posible.
Fue una jornada de encuentro, de memoria y de reconocimiento. Un momento para agradecer a quienes imaginaron este Instituto cuando todavía era un proyecto; a quienes lo hicieron crecer con su trabajo cotidiano; y a quienes hoy continúan escribiendo su historia.
Hace cuatro décadas, esta institución nació con un propósito claro: garantizar el derecho a la educación superior para nuestra comunidad. Desde entonces atravesó distintos contextos históricos, sociales y políticos, pero nunca dejó de crecer porque nunca dejó de construirse colectivamente.
Ayer también quisimos compartir una convicción que resume el sentido de estos cuarenta años y que, creemos, expresa el sentir de quienes habitamos esta institución cada día: las coyunturas pasan, las personas también; pero las instituciones permanecen. Y permanecen porque se construyen cuando comprendemos que el verdadero sentido de nuestro trabajo está en aquello que dejamos en los demás.
Gracias a quienes fueron parte de estos primeros 40 años y a quienes seguirán construyendo el futuro del Instituto.
Gracias a la Agrupación Coral Miramar por emocionarnos con las estrofas del Himno Nacional, y a la Comunidad Legüera por compartirnos su arte.
Felices 40 años, querido Instituto!!










