2020: “Transcurrió un año pero parecen cinco”

Ha sido sin duda uno de los peores años que le ha tocado vivir a la comunidad en general.

Un año que se inició prácticamente con la pandemia del coronavirus y que se extendió por diez meses y que ha dejado un balance absolutamente negativo en todos los órdenes.

Desde lo epidemiológico y sanitario para nuestro Distrito ha sido malo. Más de 1200 contagios, 39 muertos, cientos de familias aisladas hicieron que tuviéramos un nivel alto dentro de la Provincia y que aún se mantiene ya que existen algo así como 140 casos activos casi en plena temporada.

Los tiempos en que se competía con otros Distritos por los pocos contagios o pocos fallecidos quedaron atrás. Solo fue un espejismo que terminó chocando con la realidad dolorosa que ha vivido Gral. Alvarado.

Este ha sido el tema que ha sido prácticamente excluyente durante el año. La preocupación, el dolor, la angustia de muchas familias con alguien cercano enfermo, o con un amigo que perdió la vida, que no lo pudo despedir, que le marcó su futuro por la ausencia inesperada. Toda una tragedia para cantidad de gente que vivió de la peor manera la pandemia.

Pero además la situación económica ha sido catastrófica. Negocios cerrados, empleos perdidos, actividad prácticamente nula, lo que ha marcado un retroceso fenomenal para muchas familias.

En lo publico también. Ha sido para el olvido. El Municipio ha estado sumergido en la crisis general. Sin recursos, apenas para pagar sueldos. Sin obras publicas. Solo un criticado “veredón”, en la Avenida 9, parece ser el logro del año 2020.

Hace unos días una empresa privada inauguro el Parque Eólico, licitado y realizado por la gestión Macri. No hubo ningún gesto de reconocimiento y generosidad a quienes idearon el proyecto y la iniciativa. Nadie puede pensar que fue obra del Municipio.

Los últimos meses sólo han sido de protestas y quejas. Enfermeros, guardavidas, personal del Corralón, Obras Sanitarias y Vivero clamando por sus salarios en manifestaciones públicas que exigían sensibilidad a los funcionarios.

Las ciudades de Distrito, en general condenadas al olvido. Si en Miramar, solo se hizo el veredón. Digamos que en las otras localidades no se hizo absolutamente nada. Para colmo con una maquinaria vetusta que no le permite brindar servicios.

El Concejo Deliberante del Distrito no pudo modificar nada. La mayoría sumisa del oficialismo hizo todos los deberes. Aumento las tasas casi el 40 %, convalido los decretos ad-referéndum y aprobó los convenios para la realización del “veredón”. La oposición pese a los esfuerzos realizados y a la unidad lograda últimamente no alcanzó los votos suficientes para alterar el rumbo del Gobierno.

El Ejecutivo Municipal sufre también el cansancio de tantos años de gobierno. Esa inercia tampoco se modificó. Es que la pandemia impidió cualquier reacción, cambio o modificación. Por eso este año de Gobierno, más que uno, parecen un montón.

Ya estamos llegando a su finalización. Existe cierta expectativa en relación a la temporada estival. Que cambie la tendencia hacia la baja. Que contribuya a que los comerciantes, trabajadores, productores puedan darle continuidad a su esfuerzo. Y que la situación de la comuna mejore. Porque si es así podrán mejorar los proyectos y las ideas hacia el futuro.

Ha sido, sin duda un año malísimo. Pero que este tiempo de esperanza, cuando se acerca la Navidad y cuando llega el Nuevo Año, nos sirva para aumentar la confianza en un futuro que cambie y para bien la marcha de nuestro Distrito.